Pericia demostró que ómnibus de Copsa no tenía fallas mecánicas y accidente se debió a exceso de velocidad
Los estudios realizados indican lo contrario a lo que manifestó el chofer y sostienen que el bus, sus frenos, suspensión y dirección, estaban en perfectas condiciones.

Las pericias técnicas realizadas tras el accidente fatal que tuvo el ómnibus 540 de la empresa Copsa Línea Este el pasado 12 de enero, que derivó en la muerte de una adolescente, demostraron que el chofer llevaba el vehículo a más de 100 kilómetros por hora en una zona de máximo 60 y que “nada demuestra pérdida de control del vehículo”, contrariamente a lo que refiere el conductor en su versión. Así lo informaron a El País fuentes policiales al tanto de la investigación.
Más temprano, El Observador había informado que la causa del accidente había sido un error humano, algo que fue confirmado por las fuentes a El País.
Además, señalaron que el supuesto video del interior del ómnibus siniestrado que circula en redes sociales no se corresponde con el bus en cuestión.
La pericia mostró que el ómnibus estaba en condiciones de prestar servicio y que no se detectaron fallas en la dirección, en la suspensión ni en los frenos. Tampoco hubo problemas en cuanto a la ruta por la que se desplazaba, ni en las condiciones ambientales, dijeron las fuentes.
Un tema que permanece aún en investigación es si el chofer se encontraba utilizando el teléfono celular al momento del accidente. Testigos afirman que sí, mientras el trabajador sostiene lo contrario.
EL PAIS