EN ARGENTINA HAY CALLES Y PLAZAS EN SU HONOR

A 87 AÑOS DE SU NACIMIENTO, LO SIGUEN HOMENAJENADO.
El pasado 10 de marzo se cumplió el aniversario número 87 del nacimiento del cantautor Alfredo Zitarrosa. Con tal motivo, el grupo de tandilenses admiradores de su música decidieron homenajearlo recreando algunas de sus canciones en el club Paso del Portillo (Tandil), frente a la plaza que lleva el nombre del artista.
Paralelamente, la televisión de ese país emitió por medios públicos un video donde en pocos minutos se recorre la vida y la obra del uruguayo.
También se conocieron documentos de la pasada dictadura, donde se da cuenta de los operativos del régimen de la época, con el fin de destruir todo material artístico generado por Alfredo Zitarrosa.


En el marco de este nuevo aniversario, en Uruguay también se realizaron diferentes homenajes, uno de ellos invitaba a visitar al monumento Zitarrosa (Costa de Oro) y una exposición de pinturas, donde se exhibió la película Guitarra Blanca, de Aldo Garay, finalizando con música e vivo.
Alfredo Iribarne nació en Montevideo el 10 de marzo de 1936, hijo de Jesusa Blanca Nieve Iribarne que lo tuvo a los 19 años y fue dado en adopción al matrimonio Durán-Carbajal. Este matrimonio frecuentaba campaña cerca de Trinidad, Flores (a 130 kms. de Montevideo). Esto lo influyó en los ritmos campesinos de su música. En la adolescencia regresó con su madre biológica. En ese entonces Jesusa se había casado con Alfredo Nicolás Zitarrosa, argentino, quien le otorgó su apellido.
Fue en 1964 que cantó por primera vez en un programa radial de Lima, Perú. Debutó en Uruguay como cantor profesional en 1965, en el Auditorio del Sodre. Su orientación política lo obligó a exiliarse en 1973 por la dictadura en el país y su música fue prohibida.
Cuando por fin la prohibición de su música cesó, pudo regresar al país después de residir en diferentes países. El 31 de marzo de 1984 pisó nuevamente suelo uruguayo, y fue recibido por una multitud de personas que lo acompañó desde el aeropuerto hasta la sala de AEBU. En algún momento evocaría aquella jornada como la experiencia más importante de su vida.
Falleció con 52 años, el 17 de enero de 1989, a causa de una peritonitis.