
La dirigencia del fútbol local resolvió en la noche de este jueves la postergación del inicio de la temporada 2023 en Primera División. La fecha que estaba fijada para este fin de semana tendrá que esperar una semana más, ya que el faltante de documentos y algunas trabas administrativas planteadas desde la misma OFI, la que increíblemente recién hoy habilitó la plataforma digital para hacer el registro de todos los jugadores de la “A”, obligaron al Consejo Directivo de la Asociación Departamental de Fútbol a suspender el inicio de la temporada.
Cabe acotar que el torneo de la “A” no tendrá descenso en edición, lo que le quita más interés a un campeonato que hace años no logra seducir plenamente al público y por ende, es común ver atractivos partidos prácticamente sin público. Por su parte, la organización de la divisional “B” (que hoy esta de aniversario), no es la mejor, esta carente de estructura y sus clubes no parecen querer ascender, ya que el premio de llegar a Primera se ve como un castigo. Esto también repercute en un torneo “estrella” que plagado de nubarrones. A ese panorama agreste, debemos sumarle el innegable crecimiento de propuestas externas no vinculadas a la competencia oficial, las que pasan a ser una verdadera amenaza para estas estructuras de antaño, ya que muchos jugadores de gran calidad prefieren jugar en el torneo llamado “Seven” y no en la A, o la B.
Frente a señales tan claras, la caída libre puede ser inminente y por esto, algunos están pensando en reestructuras profundas.