Joven inimputable, adicto y delincuente, fue internado en hospital psiquiátrico.
VENDÍA HASTA LA COMIDA PARA PODER CONSUMIR
Por orden judicial fue enviado la semana pasada a un hospital psiquiátrico de la capital del país un joven de la zona sur de Melo, conocido ampliamente en la jerga policial y también social.
El muchacho que es inimputable por su condición mental, a quien se le conoce por su apodo, supo ser noticia en varias oportunidades en el correr del año por sus actos delictivos, fundamentalmente asociados a hurtos o arrebatos.
Como consecuencia de su consumo problemático de sustancias psicoactivas, su conducta delictiva y su necesidad extrema por drogarse, ingresó sistemáticamente a decenas de fincas de Melo desde febrero a la fecha.
Es difícil cuantificarlas con exactitud, porque en muchos casos no hubo denuncias y en otros los dueños ni se enteraron de su visita; pero de acuerdo al relato de calificadas fuentes policiales, el “inofensivo” ladrón (así lo definen) entraba a no menos de 2 o 3 domicilios por noche con fines de hurto, fundamentalmente buscando dinero.
Ciego por la droga, sumergido en el mundo del delito, sin la contención debida y con una sed voraz por el porro, la pasta o la coca, el joven de unos 23 años supo generar deudas con proveedores de baja monta, poniendo en riesgo incluso a su propia familia la que tenía miedo por posibles represalias ante las deudas contraídas.
Para saldarlas y así poder seguir recibiendo sus dosis diarias, el muchacho vendía todo lo que podía, hasta los alimentos que sacaba de la heladera de su casa.
En uno de los últimos hechos policiales en los que se vio envuelto, recibió una golpiza por parte de un hombre que al despertarse en la madrugada, lo encontró en el living de su casa robando. Instintivamente el dueño de casa lo persiguió, lo agarró, le pegó y posteriormente divulgó su foto en las redes sociales, indicando: “CUIDADO CON ESTE LADRÓN, ESTA ENTRANDO A LOS HOGARES EN ZONA ESTE”.
Ante la triste imagen que se viralizó de celular en celular, nuestro medio señaló enfáticamente la necesidad de que se adoptaran medidas concretas por parte de la Justicia para salvaguardar y proteger al joven y sus potenciales víctimas. Tres semanas después de esa publicación, hoy damos cuenta de una nueva resolución judicial, la que permite establecer con buen criterio una atención acorde a la patología del mismo, derivándolo a Montevideo donde será internado en un clínica psiquiátrica por el tiempo que sea necesario hasta su desintoxicación y estabilización.
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