
El público riobranquense vitoreó, aplaudió calurosamente y profesó en todo momento su inmenso reconocimiento y cariño a la concertista internacional, Jessie de Bellis, quién en la víspera con un concierto en Club Unión culmino su periplo en Uruguay.
Un repertorio similar al interpretado en el concierto de Melo sirvió de base para deleitar al numeroso público que llego al concierto, entre los cuales se encontraban ex compañeros de infancia, profesores, amigos y vecinos, de quien atravesó su niñez y parte de su adolescencia en esa ciudad.
Si bien fueron varios, uno de los momentos de mayor emotividad se produjo cuando la pianista, dedicó el tema Por una Cabeza a la memoria del Dr. Edgardo Cerizola, a quién De Bellis consideraba familia, al igual que su viuda Graciela Rodríguez, presente en el concierto.
Shubert, Granados, O´Carolain (con arreglos de De Bellis), Matos Rodríguez, Chopin, Ernesto Nazareth, entre otros, cobraron vida a través del virtuosismo de Jessie de Bellis sobre un viejo piano que el idóneo local Valentín Correa, se empeñó en restaurar y poner a punto.
Plaquetas de reconocimiento de la Intendencia de Cerro Largo que promovió el regreso de la artista a Cerro Largo, de Club Unión, Rotary y Espacio Apoyo Cultural ciudadano y numerosos arreglos florales, dieron por concluido formalmente el concierto.
Un brindis para los más cercanos y el anuncio del Presidente de Club Unión Marcelo Lemes, de un espacio en la Institución denominado Jessie De Bellis, cerraron una noche de encuentro, precedida días antes, por la presencia de la artista en varias escuelas y liceos a los que concurrió para participar de charlas y talleres con docentes y alumnos.
Mañana emprenderá un regreso que para muchos tiene gusto a nostalgia. En Holanda la espera su familia, un nuevo concierto en pocos días más y seguramente las ganas de volver a Uruguay y a Cerro Largo en particular, donde está claro que será siempre bienvenida.
Fuente: IDCL