JUSTICIA SIN EQUILIBRIO: padres e hijos condenados a no verse por denuncias no confirmadas

En Cerro Largo son varias las víctimas de un sistema judicial imperfeto, que aleja a de manera inmediata a padres que claman por sus hijos aduciendo que una denuncia falsa alcanza para condenar fundamentalmente a los niños, quienes de un momento a otro pierden todo contacto con la familia paterna. Para colmo, la saturación de casos en la órbita judicial sumado a ciertas “chicanas” o incumplimientos en relación a lo que la propia justicia dictamina en el marco de la investigación, prolongan los procesos, llevando en algunos casos a que se camine rumbo a los cuatro (4) años sin que una niña pueda abrazar a un padre.
“La Ley de Violencia contra la mujer tiene serios problemas, posibilita sanciones a hombres sin las garantías del caso”, relató el ex fiscal Gustavo Zubía, actual precandidato presidencial.
En una entrevista en el programa “La Mañana en Cadena”, el Diputado por el Partido Colorado, Gustavo Zubía, desató polémica al expresar su opinión sobre la Ley de Violencia contra la Mujer 19.850 y proponer modificaciones a la misma.
Aquí en la ciudad de Melo son varias las personas que se sienten dañadas por esta ley “discriminatoria”, argumentando que, si bien la denuncia se hace contra un hombre, la misma ley que en su espíritu busca proteger a la mujer, termina condenando a niñas, abuelas, tías, es decir a otras mujeres sin si siquiera comprobar que la denuncia sea cierta.
En ese escabroso limbo de una ley que evidencia serios problemas, un funcionario policial que dice haber sido víctima de difamación, acudió a la justicia, contrató abogado, recurrió al INAU y ante trabas y más trabas para ver a su hija, recorrió un largo laberinto y estuvo a punto de tirar la toalla y esperar a que su hija creciera con la ilusión de reencontrarla.
“Me denunció por celos, pues poco tiempo después de habernos separado me saqué una foto con mi nueva pareja junto a sus hijos y la mía y eso bastó para que me realizara una denuncia supuestamente por malos tratos hacia la niña, afectándome seriamente en mi trabajo, en mi carrera y fundamentalmente en la historia de amor con mi pequeña”, dijo a Cerro Largo Portal este hombre, quien dice tener un audio clave para demostrar que la denuncia era falsa, sin embargo, una vez que fue citado por la justicia “la jueza me trató como un delincuente y no me dejó ni siquiera mostrarle el audio”, manifiesta con indignación el funcionario del Ministerio del Interior.
En otro de los casos, un hombre que vivía en una localidad del interior de Cerro Largo vivió un episodio similar al relatado y al sentirse “derrumbado” y sin saber que puerta golpear, atentó contra su vida, según nos indica su hermana.
Situaciones así se multiplican a lo largo y ancho del país, por eso el Legislador Zubía afirma estar trabajando en la planificación de modificaciones desde el año pasado y espera presentar un proyecto para el nuevo periodo legislativo.
Uno de los puntos centrales de la crítica del ex fiscal Zubía se centra en el artículo 59 de la ley, que establece la valoración de la denuncia de una mujer contra un hombre. El Diputado sostiene que este artículo contradice el principio de igualdad consagrado en la Constitución, ya que, según él, la ley privilegia los derechos de la mujer sin considerar debidamente la posibilidad de denuncias falsas, habilitando sanciones básicamente a hombres sin las garantías del caso”.
Zubía destacó un aspecto específico del artículo 59, que establece que si una denuncia presenta verosimilitud, no habrá responsabilidad de tipo alguno. El Diputado considera que esto va en contra de lo establecido en el Código Penal sobre simulación de delito, ya que, según él, permite que denuncias falsas no sean investigadas ni se responsabilice a quienes las realizan.
En relación a la ley, Zubía afirmó: “Es contradictoria con cosas que sostiene con una mano y luego ratifica con otra”.
Aquí en Cerro Largo, existe otro caso que podríamos catalogarlo como emblemático, donde un padre en su desesperación por ver a su hija y cansado de dilatoria sobre dilatoria, llegó incluso a encadenarse frente al juzgado de Melo. El hombre exigía ver a su hija y bregaba por un régimen de visitas que aún no se efectiviza, de esa situación ya pasan casi 4 años, y el relato del hombre y él de su familia es dramático. Aquí también ha prosperado con gran celeridad en el ámbito de la justicia denuncias que no se han logrado confirmar, aún así, las consecuencias las siguen pagando varios actores, entre ellos una pequeña de 10 años.
Nuestro medio procura obtener el testimonio de este hombre y se dispone a profundizar sobre una historia tan desgarradora como inexplicable, donde más allá de los conflictos del mundo adulto hay una niña que esta privada del derecho de ver a su familia paterna bajo el amparo de una ley carece de “equilibrio”, según entienden algunos juristas, los que no dudan en decir que las presiones de algunos grupos feministas radicales inciden más que las propias pruebas, echando por tierra nada más y nada menos que al artículo 8 de la Constitución de la Republica el que establece que, “todas las personas son iguales ante la ley no reconociéndose otra distinción entre ellas sino la de los talentos y las virtudes”.
Ampliaremos.