OFTALMOLOGOS CUBANOS EN MELO: otra manera de ver el mundo
Jueves y viernes de esta semana se dará nuevamente en Melo la presencia de médicos cubanos, esta vez, los oftalmólogos del hospital de ojos “José Martí”, visitarán como tantas veces la sede de la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Cerro Largo, pero con una novedad, la pesquisa será sólo para jubilados y pensionistas de la mutualista privada. Las inscripciones para las consultas oftalmológicas comenzaron este miércoles en el local de AJUPENCEL, ubicada en Saravia casi Florencio Sánchez. Ante esta presencia sin la oportunidad de atención para los adultos mayores que se asisten en salud pública del departamento, la ausencia marca presencia en el recuerdo del extinto Ernando Olivera, quien fue un gran militante e impulsor para que los médicos cubanos atendieran en el departamento, el que de estar vivo, sin duda estaría dando lucha para que la atención fuera igualitaria.
UN POCO DE HISTORIA
- La colaboración médica en Uruguay se inició en el marco de la Operación Milagro con los acuerdos gubernamentales impulsados por el presidente Tabaré Vázquez en el año 2005.
- A partir del año 2006 viajaron a Cuba más de dos mil pacientes a atenderse la visión.
- En el año 2007 se inauguró el Hospital de ojos José Martí en Montevideo y a partir de ese momento, una brigada médica cubana comenzó su actividad en el Centro y amplió el acceso de uruguayos de bajos recursos a quienes les era imposible someterse a costosos tratamientos en clínicas privadas.
- El personal cubano brinda servicios quirúrgicos de catarata, pterigeum, oculoplastia, cirugia refractiva y lasser retina. También proporciona atención de optometría y óptica, enfermería, electromedicina, laboratorio clínico, electrocardiografía, consultas en preoperatorio, anestesiología, medicina interna, postoperatorio, retina y refractiva en la gama de servicios.
- En todos estos años el Hospital de Ojos José Martí ha brindado servicios con la presencia de la brigada médica cubana.
La Doctora cubana Odalis Fernández Oliveros abre la agenda del día a día, de los recuerdos y de las emociones:
“Tenemos que ser humildes y aprendemos de todos, desde aquellos que mantienen la consulta limpia hasta los que cuidan el hospital o los colegas uruguayos; aprendemos mucho de las enfermeras uruguayas que son muy competentes. A mí me han enseñado todo lo que debo atender tanto en el pre como en el pos operatorio con los pacientes desde el punto de vista legal. El personal de enfermería uruguayo me ha aportado mucho para acompañar a los pacientes en su identidad y su cultura. Tenemos experiencias conjuntas muy hermosas en las pesquisas a lugares muy recónditos donde hemos evaluados pacientes muy humildes y los hemos traído a operar, personas que no conocían a sus nietos, que no podían ver a sus hijos y que a partir de ser operados cambió su vida familiar y eso es un sentimiento maravilloso.