NO TIENEN PAZ: Vecinos hartos de ruidos molestos siguen reclamando
El ruido ha pasado a formar parte del día a día a causa de motos con caños de escape modificados, parlantes con publicidad política, juntadas de comité con cumbia al palo y autos que son discotecas. A ese panorama ya bastante bravo de bancar, se suma para algunos vecinos de Melo el plus de varios boliches que musicalizan manzanas enteras los fines de semana, privando del derecho a descansar de cada persona.
La paciencia se empieza a agotar cuando las señales del Estado no aparecen y las declaraciones públicas de algunos jerarcas no están en sintonía con el repetido reclamo que efectúan los “duerme poco”.
Ante esto, vecinos del entorno de la Fuente de los 200 años y “ainda mais”, están hartos de seguir expuestos a cualquier tipo de sonido y a sus nocivas consecuencias, que se acentúan a la hora de poder conciliar el sueño por el exceso de ruidos.
A causa de esta problemática, los vecinos organizados vuelven a emitir una nota pública en la que dicen:
“El pasado 30 de mayo la prensa difundió una Nota que firmamos 55 vecinos denunciando el alto volumen de la música de los centros nocturnos y los desmanes que algunos de sus asistentes provocan en la vía pública. También denunciamos la falta de respuesta de la Intendencia no obstante las 3 notas presentadas durante 2023 y la reunión que unos vecinos mantuvimos con el Intendente en enero de este año.
Ante eso el Intendente hizo declaraciones por las que induce a pensar que la Intendencia cumple con sus obligaciones y que además esos locales funcionan acorde a las normas.
Los abajo firmantes, en representación de todos esos vecinos, hacemos las siguientes precisiones sobre las declaraciones del Intendente.
Comienza afirmando haber dado respuestas pero reconociendo “que quizás no es la que los vecinos desean”. Que quede claro que respuestas no hubo ninguna; justamente en esa Nota denunciamos que jamás respondió las 3 notas formalmente presentadas en el 2023 ni el mensaje whatsapp de 2024 pidiéndole una nueva reunión que él mismo sugiriera. En cambio si por “respuestas” entiende haber tomado medidas correctivas, como afirma más adelante, desde ya le decimos que nada ha cambiado como también más adelante detallaremos.
Sobre la Policía Municipal deja entrever que cumple su cometido porque además “le ha pedido específicamente que esté sobre el tema”. ¿Cree verdaderamente que cumplen con su función cuando mencionamos que ante denuncias telefónicas no siempre concurren al lugar y hasta han respondido “sra. Ud lo que debe hacer es mudarse”? Frente a esa y otras actitudes de los funcionarios ¿Ha procurado saber quiénes son los vecinos que recibieron esas respuestas para que le aporten más información? ¿Está enterado que la mayoría ya no denunciamos porque sabemos de la inutilidad del reclamo?
Continúa afirmando “muchas veces los sonidos están dentro de los decibeles permitidos”. Si las normas permiten escuchar la música a 2 y hasta a 4 cuadras, como afirman unos vecinos, entonces deben modificarse o por lo menos revisarse. El propio Intendente lo reconoce al afirmar “capaz haya que modificar la normativa y bajar esos decibeles”. A la primera denuncia formal de febrero de 2023 siguieron otras 4 incluyendo la reunión con el propio Intendente en enero 2024. ¿Cinco denuncias durante casi un año y medio no son suficientes para convencerse que es necesario revisarlas? ¿cuántas denuncias más y cuánto tiempo más se precisa?
Refiriéndose a lo que ocurre afuera de los locales dice ser competencia de la Policía y no de la Intendencia. Siendo eso cierto también es cierto que como máxima autoridad departamental debe participar junto con la fuerza policial en la búsqueda de diferentes estrategias preventivas que garanticen la seguridad del ciudadano y el respeto a la propiedad privada, ya que las aplicadas actualmente demuestran su ineficacia. Y sobre este mismo tema agrega, refiriéndose a la gente que se aglomera afuera de los locales, la dificultad que implica “decirle algo a alguien que no está cometiendo nada”. Rechazamos estos comentarios porque en ninguna de nuestras denuncias reclamamos se prohíba la presencia en la vía pública; lo que sí reclamamos son medidas preventivas más efectivas que impidan a ciertas personas realizar los desmanes ya mencionados.
Continúan sus declaraciones recordándonos que todo esto ya ocurría 30 años atrás en los Clubes Unión y Centro Obrero. Con esta comparación no le atribuimos la intención de minimizar nuestras denuncias alegando ser cosas que siempre existieron. Pero sí le decimos que si llevamos 30 años en esto, ya es tiempo de asumir responsabilidades y adoptar las medidas correctivas que el cargo le permite.
Sobre la intensidad de los decibeles dice “cuando uno deja que la norma sea más para un lado quizás perjudique al otro”. Los vecinos no pedimos ningún favoritismo, por el contrario, las normas no deberían inclinarse ni para un lado ni para otro. Y en cuanto a la música, los locales son dueños de emitirla con todo el volumen que quieran y su público acepte, siempre y cuando esa intensidad no salga fuera del recinto perjudicando a los vecinos del entorno. Existen materiales y estructuras que logran la aislación acústica. Exigiéndolas, ahí tiene el Intendente algunas de las respuestas que no ha dado.
Asemeja después nuestra situación con la feria dominical. Son incomparables, no solo por la diferencia abismal entre la intensidad de sus ruidos – muchísimo mayor en los centros nocturnos – sino que además la actividad en estos locales dura hasta cerca las 6 hrs de la madrugada, debiéndosele agregar las trifulcas y desmanes contra la propiedad privada que ocurren en la vía pública, inexistentes en las ferias dominicales.
A continuación insinúa que nuestras denuncias atentan contra las fuentes de trabajo de los centros nocturnos. Lo rechazamos de plano. Basta leer en nuestra Nota que “Defendemos el derecho a la sana diversión que tienen los ciudadanos que opten por ella, pero eso no debe menoscabar el derecho al descanso que tenemos los que optamos por él. Las autoridades departamentales deben, sin restringir el derecho a la diversión de unos, velar obligatoriamente por el derecho al descanso de los demás ciudadanos.”
Finalmente se refiere a La Finita y a su responsable el funcionario municipal. Después de afirmar ser mucho más duro con los suyos, agrega que el local estuvo inhabilitado hasta no cumplir con las exigencias del Decreto, Arquitectura y Medio Ambiente-Ruidos Molestos y que esa inhabilitación fue por 2 meses. Aclaramos que estuvo inhabilitado pero no como se afirma. No fueron 2 meses, fueron 2 fines de semana, los últimos de noviembre 2023. Además diciendo que quedó habilitado recién después de regularizar su situación se está insinuando que no se le permitió funcionar hasta tanto no hacerlo. Bueno, si la inhabilitación fue consecuencia de las denuncias de los vecinos entonces eso no es así, porque a la primera denuncia presentada en febrero de 2023 le continuó su reiteración en julio del 2023, por consiguiente hechas varios meses antes de esa inhabilitación. De modo que estuvo casi un año funcionando en incumplimiento de las normas sin que la Intendencia actuara en consecuencia, no obstante los reiterados llamados a la Policía Municipal y las denuncias mencionadas. Pero no termina ahí: ya transcurrieron 6 meses desde esa inhabilitación y nada ha cambiado. Todo sigue igual, repitiéndose en ese y demás centros nocturnos las mismas situaciones que ameritaron todas las denuncias del 2023 y ahora estas de 2024, incluyendo la reunión con el Intendente.
Resumiendo las declaraciones del Intendente: ellas dejan la impresión que los locales, salvo ocasionales desvíos, funcionan según las normas de convivencia. Como ya dijimos desconocemos las normas, pero las reiteradas denuncias presentadas formalmente desde hace ya un año y medio, más las numerosas quejas en las Redes Sociales, indican que además de no ser esos desvíos ocasionales sino permanentes, las normas tendrán que modificarse de forma que – como sostenemos siempre – garanticen las fuentes de trabajo y el derecho a la diversión de unos concomitantemente con el derecho al descanso y a la preservación de su propiedad privada de los otros.
Para terminar: de querer el Intendente responder estas precisiones, le agradecemos lo haga públicamente pero no por los medios de prensa. En su lugar lo invitamos venir al barrio a tener un diálogo con los vecinos, donde reunidos personalmente podamos cada parte escuchar las razones de la otra. Lógicamente debería ser en un horario que favorezca la mayor concurrencia de los vecinos. Solo decirnos día y hora y organizaremos esa reunión”.
Señala la nota que cuenta con la firma de Pablo López, Esteban González, Juan Pedro Neves y decenas de vecinos.