PACIENTES SÍ, GANADO NO: usuarios del Hospital denuncian que viajaron como sardinas y que el micro no tenía arranque

Ricardo Andrade tiene problemas de columna, está en tratamiento y se asiste en el hospital de Melo desde hace tiempo. Desde allí, se le dio pase para la realización de una resonancia magnética y es por eso que junto a otras 9 personas, viajó el miércoles pasado a Tacuarembó para la realización del estudio médico.
El problema de Andrade y de otros usuarios no fue viajar, sino el vehículo que les fue asignado, el que estaba en “muy malas condiciones” según relata el paciente.
“Quiero aclarar que no somos ganado, pues daba vergüenza el micro que nos pusieron. Se llovía por atrás, entraba el aire, el vidrio pegado con leuco. Fuimos como sardinas en lata; ni el ganado se carga así”, relata el usuario al señalar que, llevaron 5 horas para ir a Tacuarembó y que el viaje fue casi tan largo como ir a Montevideo.


“ESTAMOS DESCALABRADOS”
“Todos los que viajamos para hacernos la resonancia tenemos problemas de columna, de rodilla, del ciático, de todo; porque vamos a entendernos, estamos descalabrados”, dijo Andrade, quien agrega que una de las pacientes se sintió mal en pleno viaje y debieron detener la marcha en villa Ansina (ubicada a 140 km de Melo).
“Tanto entrar como para salir del vehículo fue un problema, ni el ganado viaja tan apretado”, repite el vecino de Melo, quien afirma que el hospital tiene un micro nuevo, “justamente para esto”. Como usuario, “siento que no somos respetados y deseo que esto no se vuelva a repetir”, concluye Andrade, quien destacó la atención recibida en Tacuarembó y también la amabilidad del chofer del hospital de Melo, Miguel Acuña, “quien incluso dejó el micro en bajada porque no tenía arranque”, dijo.
“Y sí, nosotros empujar no podíamos”, comentó con una sonrisa irónica en el final, aclarando que “es mejor reír que llorar”.