OJALÁ TUVIERA 7 VIDAS: un margay comió varias gallinas y terminó muerto

“Es una pena”, habría dicho con cierto arrepentimiento un vecino de costas del Chuy (Cerro Largo), el que “chumbó” los perros para ahuyentar a un felino que llevaba en pocos días varias gallinas muertas.

El margay (Leopardus wiedii), “es uno de nuestros felinos silvestres que se encuentra vulnerable, principalmente debido a la pérdida de hábitat, atropellamientos y caza. Esta última es frecuentemente motivada por el conflicto con productores de aves de granja”, explicó Irasema Bisaiz, codirectora de Alternatus, consultada por medios nacionales ante una situación de similares características en otro departamento.
“Se trata de una especie solitaria, territorial y principalmente nocturna y terrestre. Posee adaptaciones anatómicas impresionantes que le otorgan una gran destreza para trepar árboles. Por ejemplo, sus patas traseras pueden rotar en un ángulo de 180° y es capaz de descender de los árboles con la cabeza hacia abajo o colgarse de las ramas utilizando solo una extremidad”, agregó.
Su dieta carnívora incluye mamíferos como roedores, comadrejas y murciélagos, así como aves, reptiles y peces. Se puede identificar por sus grandes ojos redondos, orejas redondeadas y el diseño de manchas negras grandes en su pelaje, lo que lo diferencia claramente del gato montés (Leopardus geoffroyi).
Desde Alternatus trabajan en promover “la conciliación entre la comunidad humana y la zoológica”. “Un animal depredador no es malo; simplemente busca sobrevivir, igual que nosotros. Ven en las aves de corral una oportunidad alimenticia y actúan en consecuencia. Por eso, es mucho más efectivo trabajar en la seguridad de nuestros animales domésticos, implementando infraestructuras seguras que impidan tanto que cacen como que sean cazados”, aclaró Bisaiz.
¿Qué sabemos del margay?
El margay es un mamífero pequeño y carnívoro, también conocido como maracayá o yaguatirica; especie de la familia Felidae que mide hasta 80 centímetros de longitud, de color rojo bayo o rojizo con grandes manchas ovaladas oscuras y larga cola, y que proviene de zonas del norte del país. La destrucción de su hábitat y los conflictos con los humanos han puesto en riesgo a este félido que está catalogado como amenazado y en riesgo de extinción.
Es una especie arborícola, suele vivir entre los árboles. Puede subir y bajar con facilidad ya que rota sus patas posteriores en 180 grados. Es un animal muy ágil.