DESGARRADOS, PERO DE PIE: “aún no conoce a sus hijos”

El 6 de setiembre un accidente de tránsito cambio la vida de Cristian Eduardo Álvarez y de toda su familia. El joven de 27 años que desde hace meses viene luchando por sobrevivir aún no camina, no habla, no se alimenta por sí sólo, usa pañales, no conoce a sus hijos y, aun así, esta de alta.
Ante esta situación desgarradora y desbordante, el llamado a la solidaridad ha sido una alternativa imprescindible para la familia de Cristian, y pese a que no les gustaría recibir dinero por recibir, en el fondo son conscientes que lo necesitan. Ropa de cama (fundamentalmente), algo de mobiliario y por estas horas, mano de obra para acondicionar una pieza, son las prioridades inmediatas. “Este lunes viene el “vaca” (un vecino) y otros más se van a sumar”, contó a Cerro Largo Portal con tono de gratitud, Winston, el papá del accidentado.
El hombre relató a nuestro medio el extenso camino recorrido, plagado de incertidumbres, de miedos, de lucha, pero también de contratiempos generados por una burocracia feroz, donde casi que por forcé algunas instituciones del Estado tímidamente dirían “presente” y otras directamente no lo han hecho. “En el BPS nos dijeron que podrían darle una pensión, pero que el trámite lleva como un año, algo que me pareció increíble, pues él necesita hoy, mañana, pasado, no dentro de un año”, expresó con indignación el vecino de barrio Mendoza.
Un allegado prestó una silla de ruedas, otra vecina facilitó un colchón anti escaras y donó pañales, el Rotary llevó una cama articulada y así sucesivamente vienen colaborando muchos con la situación. “Algún político se acercó y prometió incluso realizar beneficios en nombre de mi hijo, y ahora, ni los mensajes me responde”, cuenta con indignación el hombre, que, por si tuviera pocos temas para resolver, se sintió utilizado y lo hicieron perder tiempo.
Tras el accidente donde Cristian pechó con su moto una columna del alumbrado, sufrió fracturas múltiples a nivel craneal y sus graves lesiones lo llevaron a estar al borde la muerte, pasando del hospital de Melo al Clínicas de Montevideo. Allá y después de días y más días, los pasillos se hicieron cotidianos y las horas ya ni tan largas, hasta que, una bacteria intrahospitalaria y una trombosis cerebral encendieron las alarmas y se entendió que lo mejor sería que se recuperara en el hospital de Melo, para volver a ser intervenido quirúrgicamente en la capital una vez estuviera en condiciones.
Al llegar a su ciudad, su estadía en el hospital no superó las dos semanas y fue enviado con internación domiciliaria, pero para sorpresa de la familia, a los 4 o 5 días una enfermera les comentó que había escuchado que le darían de alta, algo que se confirmó.
“Yo quiero saber cómo le van a hacer el seguimiento, como lo van a controlar, como hacemos nosotros para darle la contención que él necesita, quien dirá ahora que esta en condiciones o no para volver a Montevideo”, preguntó y repreguntó con desesperación Winston, el padre de Cristian Eduardo. Más allá de preguntas, la realidad es la respuesta más tangible y es así, que pese a la condición humilde de la familia y la imposibilidad de trabajar con normalidad por todo lo dicho anteriormente, debieron alquilar una casa por un mes para que el joven este en mejores condiciones, mientras arreglan su pieza.
Son conscientes que Cristian Eduardo tiene otras tantas batallas por delante, pero desde su círculo más cercano se ilusionan con una recuperación que se hace lenta y se frustran ante una realidad que les golpea rostro. Para colaborar con esta causa se creó una cuenta en Abitab y solidariamente cualquiera puede apoyar mencionando el nombre del accidentado.
En cuanto a su estado de salud actual, el muchacho responde a ciertos estímulos, pero no habla, no camina, tiene amnesia, y es 100% dependiente. La familia le aplica diariamente una inyectable anticoagulante por la trombosis cerebral, deben controlarlo porque se pone muy ansioso y esto eleva su presión arterial. Por delante, restan otras intervenciones quirúrgicas, una en su mandíbula y otra para un implante de un protector cerebral de acrílico, estos son algunos de los muchos pasos que Cristian Álvarez debe dar.
- Desde Cerro Largo Portal los invitamos a colaborar mediante las siguiente vías:


