Descifrando el Vaticano: términos clave en la transición hacia el próximo papa

Por The New York Times | Jonathan Wolfe
La transición de un papa a otro puede
resultar desconcertante para quienes no están familiarizados con el
funcionamiento de la Iglesia católica romana, e incluso para algunos que
sí lo están.
El proceso se rige por normas y tradiciones centenarias que vienen
acompañadas de su propio vocabulario, gran parte en latín. La elección
de un nuevo papa puede prolongarse semanas o meses y está en manos de un
pequeño grupo de prelados católicos, que decide quién será el próximo
líder de un rebaño de más de mil millones de fieles en todo el mundo.
Con la primera transición papal en más de una década en marcha tras
la muerte del papa Francisco, cuyo funeral se celebró el sábado, te
presentamos algunos términos que debes conocer:
Cónclave
Se trata de la reunión de cardenales en la que se elegirá al próximo
papa y que comenzará el mes que viene. La palabra viene del latín “con
llave” y se refiere al aislamiento impuesto dentro del Vaticano a los
hombres (y siempre han sido hombres) en tanto toman su decisión. No
pueden salir del cónclave salvo en situaciones excepcionales, y no se
permiten teléfonos, Internet ni periódicos.
Los cardenales votan en secreto hasta que se alcanza una mayoría de
dos tercios y se elige a un nuevo papa. El proceso se dramatizó
recientemente en la película “Cónclave”, que, según algunos expertos
papales, presenta una descripción bastante exacta.
Colegio Cardenalicio
Los cardenales, conocidos como “príncipes de la Iglesia”, son los
prelados católicos de segundo rango, y en conjunto se les conoce como el
Colegio Cardenalicio. Hay 252 cardenales, creados por el papa para
ayudarle y asesorarle en los asuntos eclesiásticos; cuando un papa
muere, le corresponde al colegio elegir a su sucesor.
La palabra cardenal proviene del latín “cardinalis”, que significa “que sirve de bisagra”.
El grupo está dirigido por un decano, cargo que actualmente ocupa el
cardenal Giovanni Battista Re, un italiano de 91 años que ha pasado la
mayor parte de su carrera sirviendo en la curia romana. El decano
presidirá las reuniones previas al cónclave, pero no asistirá a la
reunión, ya que solo los cardenales menores de 80 años pueden votar por
un nuevo papa.
Camarlengo
El camarlengo, nombrado por el papa antes de su muerte, es un
cardenal que asume la gestión del Vaticano desde el momento en que muere
el pontífice hasta que se elige a su sucesor y se encarga de supervisar
muchas de las tareas de la transición.
Sus funciones incluyen retirar el anillo ceremonial del papa
(conocido como anillo del pescador) tras su muerte, sellar su estudio y
dormitorio y presidir su sepultura.
La palabra italiana procede del latín medieval “camarlingus”, que
significa chambelán. El cargo lo ocupa actualmente el cardenal Kevin
Joseph Farrell, un estadounidense de 77 años nacido en Irlanda.
Sede vacante
Es el periodo entre pontífices y procede de una frase latina que
significa “la sede está vacía”. Durante este tiempo, en el que el
camarlengo actúa como administrador de facto del Vaticano, el Colegio
Cardenalicio mantiene la supervisión general de la Iglesia, pero no
puede tomar decisiones importantes.
La sede vacante más larga, según el historiador Salvador Miranda, fue
de más de dos años y siete meses, resultado de luchas intestinas entre
las facciones francesa e italiana de los cardenales, y terminó en 1271
con la elección de Gregorio X.
Humo blanco
Tras las rondas de votaciones del cónclave, se queman las papeletas.
De una chimenea situada sobre la Capilla Sixtina salen volutas de humo, y
los espectadores reunidos fuera esperan una señal de que los cardenales
han tomado una decisión.
Si el humo es de color negro, significa que siguen en punto muerto.
El humo blanco significa que se ha elegido un nuevo papa. Se utilizan
productos químicos para cambiar el color, aunque en 2005 el Vaticano
también empezó a hacer sonar las campanas de la Basílica de San Pedro
para confirmar que se había tomado una decisión.
‘Habemus papam’
Cuando se elige a un nuevo papa, este sale, vestido con una sotana
blanca, a un balcón de la Basílica de San Pedro. Un cardenal de los de
mayor rango se sitúa junto a él y proclama: “Habemus papam”, frase
latina que significa: “Tenemos un papa”.
Los cardenales entran en la plaza de San
Pedro, en Ciudad del Vaticano, para asistir al funeral del papa
Francisco el sábado 26 de abril de 2025. (James Hill/The New York Times)
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