La decisión del gobierno de Orsi sobre el precio de los combustibles desde mayo y la falta de un dato clave

El gobierno de Yamandú Orsi a través de un decreto estableció los nuevos precios de los combustibles que entrarán a regir a partir de la hora 0 del 1° de mayo. En ese sentido, estableció que se mantenga el precio de naftas y supergas y baje el del gasoil, la misma decisión que había tomado hace un mes.
Esto se da en el marco de una polémica por el balance de 2024 de Ancap, que tendrá a la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona compareciendo en el Parlamento el viernes.

Respecto a las naftas, el decreto estableció que el precio de venta al público se mantenga en $ 81,08 por litro para la Premium 97 y en $ 78,54 por litro para la Súper 95.
En el caso del gasoil, el gobierno de Orsi decidió una rebaja de 1,5% en el caso del 50 S que pasa a valer $ 49,42 (era $ 50,17 el precio anterior) por litro y también una reducción de 1,5% en el caso del 10 S que pasa a valer $ 57,23 ($ 58,10) por litro.
Por su parte, el supergas se mantiene con un precio de $ 88,46 por kilo. Así, la recarga de la garrafa de 13 kilos se mantiene en $ 1.150 (más $ 210 de envío).
El dato que no mostró el gobierno de Orsi
La ley de urgente consideración (LUC), estableció que para definir el precio de los combustibles se requerirá de un informe de Precio de Paridad de Importación (PPI) de la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea), que es público, y de un informe financiero de Ancap (que no es público).
Sin embargo, en esta ocasión hasta el momento de realizar este artículo el gobierno no había publicado el informe de PPI de la Ursea, pese a que el decreto que fijó el nuevo precio de los combustibles dice que lo recibió el día 28 de abril.
El PPI lo que hace es el ejercicio teórico de si estuviera liberada la importación de combustibles y un privado le compitiera a Ancap, cuál sería el precio de cada uno de los combustibles puestos en planta de distribución.
EL PAIS