Una vida truncada por el fuego y el silencio: la Justicia podría dictar pena máxima al femicida del Arpí

La Justicia de Cerro Largo podría dictaminar esta semana una pena que marcaría al responsable prácticamente de por vida, en relación al hombre acusado de provocar el incendio que en 2024 le costó la vida a su pareja, una joven de 20 años, en una vivienda del barrio Arpí de Melo.
El acusado, de 54 años, identificado con las iniciales C.L.P., se encuentra tras las rejas desde los primeros días posteriores al hecho, aunque su condena definitiva aún no fue determinada. Este jueves se espera que, en el marco del juicio oral y público, se conozca finalmente la sentencia.
Según trascendió, la Fiscalía solicitaría la pena máxima prevista en el Código Penal, al considerar que se trata de un homicidio muy especialmente agravado, delito que prevé penas de quince a treinta años de penitenciaría. Además, podrían sumarse otras figuras legales que extenderían aún más la condena solicitada.
El trágico episodio ocurrió la noche del 25 de marzo de 2024, cuando un incendio destruyó una finca ubicada en calle Canalejas, en barrio Arpí. Las pericias indicaron que el fuego habría sido intencional, y el ahora imputado, pareja de la víctima, sería el responsable directo del siniestro.
Por este motivo, la Justicia lo imputó por un delito de homicidio muy especialmente agravado en concurso formal con un delito de lesiones personales.
Cabe recordar que la investigación se extendió durante meses debido a que C.L.P. permaneció internado en el Centro Nacional del Quemado de Montevideo, con riesgo de vida, luego de un segundo incendio, ocurrido una semana después, en una finca ubicada en Dr. Ferreira casi Varela.
Las autoridades intentaron determinar en su momento si ambos hechos estaban relacionados, pero no surgieron elementos concluyentes ni la participación de terceros.
El acusado fue trasladado a la Unidad N° 15 del INR, donde ha cumplido prisión preventiva, la cual fue prorrogada en varias oportunidades. Esta semana, finalmente, se espera la sentencia definitiva, que podría significar una pena ejemplar y prácticamente de por vida.