UN POLICIA SUFRIÓ UN INFARTO EN MELO Y LO SALVÓ EL RECLUSO QUE CUSTODIABA
NO TODO ESTA PERDIDO

Cerro Largo Portal pudo saber que un efectivo de la unidad número 15 del INR (Instituto Nacional de Rehabilitación) sufrió un ataque cardíaco esta semana, en momentos en que custodiaba a un recluso en el hospital de Melo.
El agte. Julio Olmos, tomó el turno como en cada jornada a las 8 am., y se disponía a cumplir sus largas 12 horas de trabajo, al cuidado de los reclusos que conoce muy bien.
Los guardias más experientes también saben, que entre fiesta y fiesta el clima no siempre es de navidad y que hay que buscar estrategias para calmar a la población, pues “el encierre come cabezas”, según dicen los PPL (Persona Privada de Libertad), y los sentimientos afloran y la frustración de no estar con sus familias genera reacciones o descompensaciones en algunos.
Quizás por esto, en la mañana del pasado 27 de diciembre de este 2022, ya desde temprano, hubo que trasladar al hospital de Melo y custodiar después, al recluso B.M.V.P.
Olmos, recién había llegado al turno, ni el mate habría aprontado aún, cuando el superior le dijo: “Julio, el móvil ya viene y el custodio del PPL, será usted”. Al llegar al hospital, policía y recluso fueron derivados a psiquiatría, pues el paciente se había descompensado atentando contra su vida. Al tiempo que se observaba al paciente, nadie miraba al agente, quien rápidamente empezó a quedar pálido.
“¿Estás bien Olmos?”, le preguntó el recluso y el uniformado respondió parcamente: “sí”. Ante esto, el PPL hizo caso omiso a la respuesta y alertó a los funcionarios de la salud, los que pasaron de inmediato a ocuparse más del policía que del propio paciente, quien ante la negativa de Olmos a abandonar su misión, le propuso: “Olmos, atendeme… vos estás mal, engrilletame a la cama y anda tranquilo, que otro guardia vendrá a custodiarme. Lo importante es que te atiendan a vos”, le dijo.
Sus palabras no pasaron desapercibidas para Olmos, ni para los funcionarios de psiquiatría, quienes comentaron entre sí, “que bien estuvo el muchacho”.
Acto seguido, el policía encadenó al recluso a la cama y aceptó ser asistido. Ya no tenía pulso, aun así, no quería entregar ni el chaleco ni el arma, seguía comprometido con su misión, aunque de custodio paso a ser custodiado, casi sin darse cuenta.
Posteriormente y tras revisión médica se confirmó que Olmos tuvo un principio de infarto, y por este motivo, quedó hospitalizado primero y debió ser trasladado después al Sanatorio Cantegril de Maldonado, donde se le realizó un cateterismo y otros estudios de rigor.
Fuentes de la salud nos indican, que la situación planteada, sanitariamente hablando, no sería mucho más que un gran susto. Siempre y cuando Olmos haga reposo y cumpla con la recuperación tal cual se indica.
Humanamente quizás y dependiente de cada quién, la reflexión pueda más profunda, después de un día marcado por un custodio que pasó a ser custodiado por el recluso que tomó el mando, para intentar salvarle la vida.
- Al cerrar esta crónica, CLP pudo contactarse con el agte. Julio Olmos, quien fue dado de alta y trasladado a Melo en esta jornada, encontrándose a esta hora en su domicilio. “Estoy muy agradecido con la atención médica y también con el recluso que me ayudó”, expresó el uniformado.
- A todo, el PPL de iniciales B.M.V.P, fue dado de alta del hospital local y fue reintegrado a la unidad 15 del INR.