TIENE MÁS DE 100 AÑOS, JUEGA A LA CONGA, ATIENDE EL ALMACÉN Y ES NOTICIA NACIONAL

La histórica almacenera de Cerro de las Cuentas, se llama Elia Ester Almeida y todo el pueblo la conoce como “Doña Beba”. En junio del año pasado cuando cumplió 101 años, Cerro Largo Portal la entrevistó, señalando que ya había pasado más de un siglo de su nacimiento y que su rutina de las últimas 6 décadas seguía igual, indicando que al almacén ubicado a una cuadra de la escuela 66, por la ruta, lo abre a las 7 de la mañana y lo cierra a las 21. Antes de primer buen día a sus primeros clientes y sin importar la época del año, ella toma la escoba, limpia el gallinero, alimenta a sus gallinas, prepara el mate y se dispone a recibir a los clientes del pequeño pueblito ubicado a uno 60 km de Melo por la ruta nacional número 7.
Las cuentas las saca de cabeza, nada de calculadoras. Papel y lápiz son sus herramientas cotidianas. Cuando los vendedores la visitan, pacientemente selecciona lo que quiere comprar, comparando precios y buscando el mejor resultado. Sus vecinos hablan maravillas de esta madre, abuela, vecina, amiga, referente histórica de la zona a la que la vida la premió con el cariño de propios y extraños.
Los domingos juega a la conga con uno de sus cuñados, y también con cada uno de los que se quiera sumar. Algunos dicen que “no hay quien le gane”. Es que seguramente práctica no le falta”.
CÁMARA, LUZ Y ACCIÓN

En estás ultimas horas colegas de Canal 4 de Montevideo se interesaron por la historia de Doña Beba, realizando a nivel nacional una publicación al respecto:
“A la escuela fui tan poquito y no aprendía nada, pero después que quedé sola, eso sí que es triste, pero uno se ayuda, y sola empecé a estudiar”, contó Elia Ester, quien sigue estando al frente del almacén Arellano Hermanas en el interior de Cerro Largo.
“El comercio conserva todo lo pintoresco de los boliches de antaño, la balanza manual, siempre confiable y precisa, aunque también esta una más moderna, las carameleras de vidrio bien surtidas, pero no es lo único que se mantiene, la tradición de la libreta de los clientes que aún sigue llevando Elia, pese a que siempre alguno se siga atrasando.
Elia nació en el departamento de Treinta y Tres y vivió su infancia en Puntas de Fraile Muerto en Cerro Largo junto con sus 14 hermanos, siete hombres y siete mujeres.
A la escuela fue poco tiempo, igualmente siempre estuvo clarita para los números.
“Yo le digo que a la escuela fui tan poquito y no aprendía nada, pero después que quedé sola, eso sí que es triste, pero uno se ayuda, y sola empecé a estudiar, a estudiar, en unos cuadernos”.
Trabajó mucho, tuvo dos hijas, Clelia y Gloria, enviudó y siguió adelante con el almacén, hasta convertirse en comercio referente de Cerro de la Cuentas.
Además del almacén y el criado de sus hijas a Elia siempre le apasionó la quinta, pero ya no trabaja en ella, es que hace poco tuvo una caída y algunas cosas que hacía tuvo que dejar.
Ha vivido mucho, lo suficiente para afirmar que antes se vivía de otra forma: “El tiempo de antes no se compara con ahora, el tiempo de antes era lindo”.
Elia se siente bien a pesar de algún achaque de los últimos tiempos, el almacén le da vitalidad y no lo quiere abandonar”.