BAJO FUERTES MEDIDAS DE SEGURIDAD, “LA CHARO” YA DEJÓ SU SILLA
PODRÁ FALTAR EL REY DE CORRIENTES, PERO ELLA NO

“La Charo” nació en el Souza y por sus venas corre el torrente de dios Momo a ritmo de chico, repique y piano; fue reina infantil del tablado del barrio en la década del 60 y conserva recuerdos lejanos de los carnavales de su niñez.
Al igual que otros miles de anónimos no se pierde ningún desfile y así como supo aplaudir a Muleque, al Charro Gómez, a La Clásica Pichonada, a Calilo, la Nana, Los Palmeras y a otros tantos artistas pueblerinos, esta noche reservará energía para aplaudir con ganas a todos y así no decepcionar a los visitantes.
Al Chacho Ramos ya lo conoce y si bien le gustan sus canciones bonitas, teme que pueda perder su encanto si un día queda afónico; pero en el caso del Rey de Corrientes, es todo “un atractivo descubrir su desempeño en el baile”, según le dijo seriamente a su marido, obteniéndose de otros comentarios y disimulando un suspiro.

Al igual que “la charo”, otros tantos vecinos han poblado con sus sillas cuanto espacio libre han podido encontrar en una colorida Aparicio Saravia. Algunos las aseguran con cadenas, otros con candados, alambre y hasta piola.
Muchos comercios instalados en la calle principal padecen esta invasión tempranera, ya que en los únicos espacios asignados como pasaje entre grada y grada para que los clientes puedan cruzar y comprar en el día, se ven bloqueados por el desembarco de las plegables ataditas con piola.