Cambiar la comunicación entre padres e hijos es el principal desafío que se plantea el programa Familias Fuertes

Con la presencia de la Directora Nacional de ese dispositivo, se realizó el cierre de la segunda Edición de esta propuesta en Melo, al tiempo que se abrió el llamado para grupos familiares de Fraile Muerto, interesados en ser parte del mismo.
A nivel nacional, este año serán quinientas las familias que participarán de la iniciativa.
“Conocer las experiencias es lo más emotivo”, dijo Lorena Quintana.
En ese marco, se destacó la importancia del trabajo y la experiencia de los talleristas de Cerro Largo que actualmente apoyan la implementación del plan en el vecino departamento de Tacuarembó.
“Familias Fuertes contribuye a afrontar una etapa difícil como es la adolescencia”, afirman los beneficiarios.
Poner límites con amor, comprender y saber escuchar, son algunas de las líneas de acción que lleva adelante el programa.
Elizabeth Cardozo y Silvana Sosa, dos de las madres que fueron parte del proceso, compartieron su experiencia al dialogar con el “Centro de Noticias”.
LA VOZ DE MELO