INUNDACIÓN URBANA

La intensa lluvia del mediodía de este miércoles a complejizado la situación en algunas fincas en la ciudad de Melo, las que vuelven a experimentar lo que podemos definir como “inundaciones urbanas” a consecuencia de desagües saturados tras altos volúmenes de precipitaciones en cortos periodos de tiempo.
Algo así les paso a vecinos de Avenida Italia en cercanías de las “Fuente de los 200 años”, tal como se evidencia en la foto de portada de esta noticia.

Con la crisis climática y sus bruscos cambios, las ciudades se han vuelto más vulnerables a las inundaciones debido a que las tormentas son más frecuentes e intensas. Los eventos climáticos extremos como inundaciones o sequías, que normalmente ocurren cada diez años, ahora suceden cada cinco años y con mayor fuerza.
En el caso de las inundaciones urbanas, mitigar y responder al problema suele recaer en los gobiernos locales. Para la ciudad de Melo, responder a este problema requiere de inversión y posiblemente de una radical mejora en su infraestructura de agua y saneamiento, sumado a un dragado del arroyo Conventos, tal cual se recomendó técnicamente a finales de la década del 80 por parte del ingeniero Pereira, quien trabajando al servicio de OSE, logró traer agua de Fraile Muerto a Melo en aquellos tiempos de sequía.