Hoy recibí la triste noticia que desde el Barrio Souza corazón del Club Porvenir partió hacia el barrio más allá de las estrellas el querido por todos “Alayòn”, un tipo humildemente grande como pocos, con una calma que acompasaba su pasión por el fútbol y por la amistad, con él vuelan mil recuerdos de mi niñez cuando su zapatería estaba aún por la vieja Calle Montevideo y yo iba a cambiar revistas, mis padres me daban para dos canjes diarios para calmar mi pasión por la lectura, en ese su lugar además de agolparse mil Patoruzitos, Isidoros, Tonys, Dartagnans y Condoritos estaba su voz amable, comprensiva, siempre atenta a lo que uno buscaba y a los demás, era un tipo que siempre estaba para darle una mano a los demás, rodeado de zapatos, pelotas y ese aire campechano de amistad, allí adentro siempre andaba alguna pelota volando, siempre algún partido se estaba jugando con el Lamparita o el que se apareciese la charla inevitable era de fútbol y claro, ahí, en lo más profundo de su corazón siempre andaba rondando su amado “Porve”, en esa cuadra ya transformada en Remigio Castellanos se fue mudando con el paso de los años, más rumbo a la La Rosa, si, la de la flor, no la de Agustín, porque estas palabras intentan ser eso, una flor que acompañe su vuelo, una caricia al recuerdo de una gran persona, la última vez que lo vi andaba con su Zapatería por allá por la Darío Silva y yo siempre jodiendo con mis canjes y él, él como siempre sonriendo con las mismas bromas de mi infancia porque con El Alayón todo era como siempre, con él nunca pasaba el tiempo en vano.
Hasta siempre querido Alayòn, sigue volando detrás de alguna que otra pelota de la vida que acá dejaste una hermosa huella.
Un Fuerte abrazo a su familia, a su querido Club Porvenir y a ese Barrio Souza que hoy lo llora y lo extraña.
Escrito por: Danilo Caballero