Un día antes de irse, Fernández decretó que el Estado cubra su custodia en el extranjero

El presidente argentino,
Alberto Fernández, emitió un último decreto antes de dejar su cargo, que entregará
formalmente este domingo, con el símbolo de la banda presidencial y el bastón
de mando, a Javier Milei.
Esa última norma,
publicada en la edición de este sábado del Boletín Oficial, modificó un decreto
que él mismo firmó en diciembre de 2019 y amplió las funciones de la Casa
Militar, para que se encargue de la custodia de todos los exmandatarios y a sus
familiares directos en todo el mundo, de forma vitalicia, según informa La
Nación, que señala además que hasta ahora, eso sólo era obligatorio dentro de
las fronteras.
El saliente mandatario
viajará, a pocos días de dejar su oficina, a España, donde se radicará definitivamente,
mientras que su vicepresidenta, Cristina Fernández, que también se beneficia de
esta norma, viajará a Italia.
El decreto 735/23
estipula que el Estado deberá solventar los gastos de la custodia de los
exmandatarios, sin importar en qué país del mundo se encuentren. Esta
modificación normativa se hizo a menos de 24 horas de dejar el gobierno.
“Establécese que, en
función de los términos que fija el artículo 14, en los casos de
desplazamientos terrestres dentro y fuera del país, la custodia del Presidente
de la Nación, del Vicepresidente de la Nación, de los Ex Mandatarios y sus
familiares directos estará a cargo de la División Custodia Presidencial, de la
División Custodia Vicepresidencial y de la Unidad Custodia Ex Mandatarios [sic]
respectivamente, conforme las directivas y órdenes que imparta el Jefe de la
Casa Militar”, reza el final del nuevo decreto.
Según La Nación, una fuente del entorno de
Milei, que trabajará en su seguridad, dijo: “Nadie nos consultó; lo hizo por su
cuenta, seguramente pensó en su viaje a España o en el que hará Cristina
Kirchner a Italia. No creo que lo haya hecho pensando en los de [Mauricio]
Macri a la FIFA”.
El medio argentino
señala que los exmandatarios pueden desistir de esta custodia, algo que el
presidente en ejercicio no puede hacer. Se requiere un equipo mínimo de una
persona por cada uno de los tres turnos diarios, pero también pueden pedir más
efectivos de la custodia.
“Es carísimo custodiar
fuera del país a un exmandatario. Primero porque puede sacar un pasaje e irse
mañana a un lugar y hay que preparar todo para acompañarlo. Además, se trata de
policías armados que requieren acuerdos y convenios con los terceros países
para poder ingresar el armamento. Una cosa es que se prepare una gira
presidencial, donde estos permisos son fáciles y de rutina, y otra cosa son las
escapadas de los exmandatarios. Además, hay que solventar todos los viáticos de
los policías que viajen. Y en dólares”, afirmó un miembro de la Casa Militar
que participó de la custodia presidencial en el pasado, según cita La Nación.
Montevideo Portal