Israel y Hamás terminan 2023 enzarzados en una guerra que se extenderá al 2024

La guerra entre Israel y el grupo terrorista Hamás alcanza su jornada 86 en el último día de 2023, una escalada que promete
extenderse durante varios meses del año siguiente, mientras la crisis
humanitaria en la Franja de Gaza se agrava cada vez más.
Las tropas israelíes continuaban este domingo
su ofensiva por aire, tierra y mar sobre todo el largo del enclave palestino:
en el norte, afianzaban su control, mientras en el sur, donde se cree que se
esconde Yahya Sinwar, el líder de Hamás en la Franja, incrementaban los
ataques.
En las afueras de la ciudad de Gaza, “un
vehículo con terroristas en su interior se acercó a las tropas”, por lo que fue
atacado desde el aire y las personas a bordo fueron “eliminadas”, indicó un
portavoz del Ejército.
En Beit Lahia, también en el norte del enclave,
las fuerzas israelíes “identificaron a tres terroristas” que ingresaban a un
edificio, que fue bombardeado, añadió.
Cerca de ahí, en el campo de refugiados Shati,
las tropas israelíes “encontraron un jardín de infancia donde había
infraestructura terrorista, incluidos artefactos explosivos” que fueron
neutralizados, explicó la fuente, al añadir que un avión de combate atacó un
complejo militar “desde el cual los terroristas habían detonado un artefacto
explosivo”.
En el sur del enclave, los soldados
descubrieron dos bocas de túneles y en Jan Yunis, el principal bastión
miliciano de la zona, “identificaron a tres terroristas y dirigieron un ataque
aéreo que mató a uno de ellos. Después, los dos terroristas restantes fueron
identificados entre edificios con un lanzacohetes antitanque portátil y un
tanque de las Fuerzas de Defensa de Israel disparó hacia ellos”, indicó el
portavoz castrense.
“Damos pleno respaldo a nuestras fuerzas”, dijo
el primer ministro, Benjamín Netanyahu, tras una reunión con su gabinete en la
que subrayó que el Estado ha dado 9.000 millones de séquels (2.250 millones de
euros) a los reservistas y sus familias.
Este domingo, tras 24 horas de silencio, las
sirenas antiaéreas volvieron a sonar en las poblaciones israelíes cercanas a la
Franja de Gaza, mayoritariamente evacuadas, para advertir del lanzamiento de
cohetes desde el enclave.
Un alto oficial que pidió el anonimato dijo
este domingo a la Radio del Ejército que es poco probable que sus tropas puedan
destruir completamente las capacidades de lanzamiento de cohetes de las
milicias en Gaza, sobre todo las de corto alcance.
La guerra estalló el 7 de octubre tras un
masivo ataque de Hamás que incluyó el lanzamiento de cohetes y la infiltración
simultánea de unos 3.000 milicianos que masacraron a unas 1.200 personas y
secuestraron a otras 250 en poblaciones cercanas a Gaza.
El sábado, Netanyahu, aseguró que la guerra
-que ha dejado 506 soldados muertos, de ellos 172 en la incursión terrestre- “durará
varios meses más”, mientras continúa sin dar detalles sobre cómo liberar a los
rehenes aún cautivos en la Franja ni especifica cuál es el plan para la
posguerra de Israel.
El Ejército de Israel ha mantenido una fuerte
ofensiva por aire, tierra y mar contra el enclave palestino, donde ya suman más
de 21.800 palestinos muertos y 56.400 heridos, la mayoría de ellos niños y
mujeres, además de otros 7.000 desaparecidos bajo los escombros, según el
ministerio de Sanidad de Gaza, bajo control de Hamás.
Argumentando que Hamás utiliza infraestructura
civil para sus operaciones militares, Israel ha bombardeado viviendas,
escuelas, hospitales, templos, plantas de tratamiento y abastecimiento de agua,
así como instalaciones de telecomunicaciones o de suministro de energía.
La guerra ha dejado también unos 1,9 millones
de desplazados en Gaza, un 85 % de la población de la franja, que viven en
medio de una crisis humanitaria sin precedentes por el colapso de los
hospitales, el brote de epidemias y la escasez de agua potable, alimentos,
medicinas, electricidad y combustible.
EFE
Montevideo Portal