MENOS RUIDO MAS EMPATÍA
Integrantes de colectivos de Cerro Largo que trabajan directamente ligados a personas con trastornos del espectro autista (TEA), a titulo personal han señalado ver con buenos ojos que el Poder Ejecutivo haya promulgado esta semana la ley que prohíbe la pirotecnia de estruendo en el país.
La ley establece que queda prohibida la importación, elaboración, comercialización y almacenamiento de cualquier fuego de artificio cuyo ruido supere los 110 decibeles.
La ley promulgada, prohíbe la pirotecnia de estruendo y establece que parte de lo recaudado por multas será destinado a organizaciones que trabajen con el trastorno del espectro autista y con la protección animal.
Cabe destacar que tras esta promulgación y después de lo que fue su aprobación parlamentaria en diciembre, la misma entrará en vigencia de inmediato. A partir de ahora, queda prohibida la importación, elaboración, comercialización mayorista o minorista, y el almacenamiento de cualquier fuego artificial cuyo ruido supere los 110 decibeles. Sin embargo, es crucial destacar que este límite máximo se reducirá a 105 decibeles dentro de dos años.
Aquellos que incumplan la normativa estarán sujetos a multas, pero se concede un periodo de transición para quienes ya poseen fuegos artificiales que superan los 110 decibeles. Tendrán dos años para llevar a cabo la comercialización, exportación, uso o destrucción de estos productos.
El segundo artículo de la ley subraya el objetivo de limitar la pirotecnia de estruendo, ya que, según la normativa, por encima de los niveles mencionados, «la actitud de divertimento se transforma en lesiva para la convivencia y salud pública».
En un esfuerzo adicional por concientizar sobre el uso responsable de la pirotecnia, la ley declara diciembre como el “mes para la promoción y concientización del uso responsable de pirotecnia». Tanto el Poder Ejecutivo como los gobiernos departamentales estarán obligados a promover y ejecutar diversos programas, proyectos y campañas con ese fin.
En declaraciones realizadas en septiembre durante la discusión del proyecto, el capitán Ignacio Laborda, jefe del Departamento de Laboratorio y Pirotecnia del Servicio de Material y Armamento del Ejército, detalló la clasificación de la pirotecnia según su estruendo.
Por encima de los 110 decibeles se encuentran todos los elementos ruidosos, como bombas o petardos, mientras que entre 100 y 110 decibeles hay una franja importante de artículos, como baterías o «chasquibunes». Por debajo de los 100 decibeles, quedan artículos «bastante insonoros», y por debajo de los 90, solo las «candelas de luces» y las «estrellitas» que utilizan los niños.