
“Ubicada en el kilómetro 365 de la actual ruta 7, en el tramo que conecta Melo con Fraile Muerto, se erige la imponente casona de Ramón Mundo, también conocida como Estancia Los Miradores. Su construcción se remonta a los años 1850-1860, en una época marcada por la necesidad de defensa ante la presencia de matreros y salteadores que azotaban la campaña oriental.
Con su imponente estructura rectangular, la casona fue diseñada como una fortaleza, construida con ladrillos y cemento. Dos torreones para vigilancia y defensa resaltan su carácter defensivo, reflejando la inseguridad de la época”; relata en su página oficial Patria Gaucha (Tacuarembó).

“Desde sus inicios, la casona sirvió como pulpería y residencia de Ramón Mundo y su familia. Durante los primeros tiempos, disfrutaron de prosperidad y paz en este remoto rincón de la región.
En 1896, en medio de un panorama político y económico tumultuoso, Ramón Mundo arrendó la pulpería y parte de la casa a José Alberto Zavala y su esposa, Eugenia Muniz, una de las hijas del general Justino Muniz. Este período estuvo marcado por la creciente tensión entre los bandos políticos de Cerro Largo, los “Saravistas” y los “Municistas”, exacerbada por acusaciones de fraudes electorales y enfrentamientos violentos.
La historia de la casona dio un giro oscuro cuando el General Aparicio Saravia y su hermano, Antonio Floricio, mejor conocido como “Chiquito Saravia”, se enfrascaron en una lucha contra el General Muniz. En un fatídico día, durante una ofensiva militar y la subsiguiente defensa, se desató una terrible matanza en la Estancia Los Miradores, marcando uno de los episodios más sombríos de la historia política de Cerro Largo.
Hoy en día, la casona de Ramón Mundo en Estancia Los Miradores sigue en pie como un testimonio silencioso de tiempos pasados, recordando a los visitantes una historia de luchas, intrigas y tragedias que marcaron el destino de la región”.

- Presente en el lugar, el colega de La Voz de Melo, José “pepe” Medina, celular en mano y con vocación de saber, se metió en el corazón de la casa para recorrer los diferentes espacios y dialogar así con el pasado: