SE ILUMINA EL LADO OSCURO DEL CERRO LARGO

Después de diversas gestiones, notas, firmas de varios vecinos apoyando la iniciativa y de largas esperas en un Estado lento y burocrático, paulatinamente unas pocas familias de las zonas rurales de Guazunambí y el Parao, ya gestionan la conexión a la red de UTE que pasa frente a sus domicilios.
En el día de ayer, las columnas principales para el tendido del cableado fueron instaladas en el predio de Maribel y Enrique, los que comienzan a ver con ilusión y expectativa la concreción de un gran sueño.
En el corazón del Uruguay profundo donde los problemas se multiplican, una luz de esperanza, late.
En este caso, son unas 5 familias las que ya se pueden conectar a la red que ya existía, pero que estaba por la vía de los hechos cuasi que prohibida para los últimos vecinos que se afincaron en la zona en los últimos tiempos, ya que la UTE cobraba excesivos gravámenes, los que en algunos casos superaban el valor de pequeñas parcelas de campo. La otra alternativa era esperar a que se cumplieran los 5 años de instalada esa red, de la cual los nuevos vecinos no formaron parte por una razón simple, no vivían ahí.
Hablar del pagó de 20 o 25 mil dólares para tener luz en humildes hogares de una despoblada campaña, para el Estado era normal. Por eso, tras un largo camino y después de recoger firmas y elevar notas a OPP, a UTE y a legisladores que nada hicieron, desde la oficina local su director, Hugo Tort, informó con beneplácito en su momento, que los organismos del competentes habían dado el “ok” a la solicitud de exoneración del pago del excesivo gravamen, lo que habilitó esta nueva etapa la que permite que se ilumine parte del lado oscuro del Cerro Largo que muchos no conocen.