NO AGUANTAN MÁS: piden controles sobre la contaminación acústica de pubs, discotecas y boliches
A la Prensa y por su intermedio a la opinión pública

Los abajo firmantes hacemos pública nuestra protesta ante el atropello de que somos objeto en nuestros derechos ciudadanos sin que la autoridades departamentales actúen en consecuencia, no obstante las reiteradas denuncias de la situaciones que pasamos a exponer.
Somos vecinos de los centros nocturnos La Finita, Tentaciones, Stylo, Navarro y EL Patio, ubicados en las calles Esteban O. Vieira y Tacuarí, en torno a la “Plaza de los 200 años”, en Herrera y La Rosa y en 18 de Julio y Florencio Sánchez respectivamente.
Como tales, las madrugadas de los sábados, domingos y/o feriados, o todas las noches, estamos sometidos al altísimo volumen de la música que emiten esos lugares cuando no disturbios y desmanes de todo tipo; y esto último no solo en la vía pública sino también dentro de los frentes y garages de nuestras viviendas.
Estas situaciones no son de ahora, vienen de años atrás, como se puede constatar en el sitio de Facebook llamado “Melo tu ciudad”. Ahí se lee, ya en el año 2015, el siguiente comentario:
“Es extensa la ley contra ruidos molestos, pero es para hacerle llegar a la población que esta existe, y es otra prueba de que no la cumplimos”.
En ese mismo sitio, a continuación de ese comentario pero 8 años después, en junio de 2023, una señora, co-firmante de ésta, preguntaba:
“¿Qué entidad o quiénes son los responsables de hacer cumplir estas normas? Porque todas las noches llamo a la policía municipal por el mismo caso (música altísima y disturbios), y queda en nada. Me tengo que levantar a las 6 de la mañana para trabajar y es imposible descansar de noche. ¿Alguien me podría asesorar si puedo elevar la denuncia a algún otro organismo y que se haga cargo? Gracias..”.
A esas publicaciones se le suman, en el correr del año 2023, varias notas firmadas por vecinos denunciando ante las autoridades los hechos mencionados:
- ante la Intendencia, en febrero 2023, firmada por aproximadamente 30 vecinos, denunciando lo que ocurría en La Finita;
- ante la Intendencia, en mayo 2023, firmada por aproximadamente 25 vecinos denunciando lo que ocurría en los locales próximos a la Plaza de los 200 años;
- ante la Intendencia, en julio 2023 firmada por aproximadamente 40 vecinos denunciando lo que ocurría en La Finita;
- ante un integrante de una bancada partidaria de la Junta Departamental, en octubre 2023 una nota a título personal de un co-firmante de ésta;
- varios, en esas noches y por más de una vez en la misma noche, hemos denunciado telefónicamente ante la Policía Municipal. Afirmamos que en una ocasión los inspectores no se hicieron presentes, en tanto que en otras, recibimos algunas de las increíbles siguientes respuestas:
- “ya fuimos a inspeccionar y nos dio que los decibeles estaban dentro de lo normal”
- “qué raro que los vecinos no denuncian”
- “sra. ud lo que debe hacer es mudarse”
Consideramos innecesario comentar estas respuestas recibidas.
Aclaramos que por esas reiteradas Notas no se recibió la más mínima respuesta, ninguna, dejando en quienes las suscribieron la sensación de total impotencia. Demás está decir que sus copias están a disposición de la Prensa y del público en general.
Pero no solamente no fueron respondidas sino que además todo siguió exactamente igual.
Optamos entonces por solicitarle entrevista al Intendente, con quien nueve de nosotros nos reunimos a fines de enero. Hecho nuestro planteo, por otra parte bien recibido, el Intendente se comprometió a estudiar soluciones, convidándonos mientras tanto a mantenernos, él y nosotros, en asiduo contacto para ir viendo cómo evolucionaban las situaciones planteadas.
Como nada cambió durante los 2 meses que siguieron a aquella reunión, en marzo enviamos un mensaje whatsapp al Intendente solicitándole una nueva reunión en concordancia con lo que nos había propuesto.
Hoy, a 1 mes de que ese mensaje fuera leído pero no contestado, y a 3 meses de la reunión con el Intendente, nada ha cambiado; todo lo que hemos denunciado sigue ocurriendo en los mismos términos. Pero si todo esto no fuera suficiente se le agrega, agravando aún más lo denunciado, el hecho de que el responsable de La Finita es, como se sabe, funcionario de la Intendencia.
Defendemos el derecho a la sana diversión que tienen los ciudadanos que opten por ella, pero eso no debe menoscabar el derecho al descanso que tenemos los que optamos por él.
La sana convivencia dentro de una sociedad se fundamenta en el respeto que entre sí profesen sus integrantes. Es aquello de “Los derechos de una persona terminan donde comienzan los de los demás”.
Las autoridades departamentales deben, sin restringir el derecho a la diversión de unos, velar obligatoriamente por el derecho al descanso de los demás ciudadanos.
Si a conciencia no se cuida el cumplimiento de una norma entonces es preferible derogarla (o no haberla promulgado) para no sabotear los buenos valores que hacen a la sana convivencia social. Por el contrario, si se entiende que asisten sobradas razones para su promulgación, como descartamos es el caso de la que nos ocupa, entonces deberá haber por un lado una autoridad que la haga cumplir y por otro quienes velen para que esa autoridad cumpla debidamente con su cometido.
Es notorio que nada de eso está ocurriendo; es notorio que todo esto contraviene los valores republicanos que deberían primar; es notorio que hay consciente omisión por parte del Intendente; es notorio sobre todo que, entre los ciudadanos que exigen se los respete en sus derechos y quienes los atropellan, el Intendente ha optado por estos últimos.