Luces encendidas, rencores apagados: Morel y Yurramendi sonríen como si la historia no pesara

La inauguración de las luminarias en la Ruta 26 terminó dejando mucho más que un acceso iluminado. El acto, convocado por la Intendencia de Cerro Largo en la intersección con avenida Cúneo, se transformó en escenario de un gesto político para muchos inesperado: Christian Morel y José Yurramendi posando juntos para el corte de cinta, como si la larga temporada de tensiones quedara en pausa.
El intendente invitó al exjefe comunal a compartir el protagonismo de la ceremonia, y el saludo cordial entre ambos contrastó con fuerza con la historia ni tan reciente de desencuentros, acusaciones y anuncio de auditorías que han marcado el clima político departamental. A simple vista, las diferencias parecieron evaporarse, y la foto transmitió una armonía que poco tiene que ver con el grosero cruce de versiones y denuncias de posibles actos de corrupción y desprolijidades financieras.
Para muchos de los presentes, el gesto dejó en evidencia un detalle que ya no pasa desapercibido: la coherencia política quedó en entredicho, dando lugar a una memoria selectiva que convenientemente omitió los conflictos, los ceses de municipales y las acusaciones de persecución que han surgido desde sectores afines a Yurramendi.
Las luminarias —proyecto iniciado bajo la gestión anterior y concluido ahora por la actual— finalmente quedaron encendidas. Pero lo que realmente iluminó la jornada fue la imagen de Morel y Yurramendi juntos, sonriendo, dejando en el aire la sensación de que, al menos frente a las cámaras, la historia reciente pesa bastante menos que la oportunidad de una foto que quedará para el recuerdo.


