Ante la inoperancia de Uruguay, Brasil avanza: la solución para Aceguá podría cruzar la frontera
Aceguá volvió a quedar fuera de las prioridades oficiales para el próximo quinquenio. El destacamento de Bomberos, reclamado desde hace años por vecinos y autoridades locales, no fue incluido en la planificación, prolongando una espera marcada por gestiones, anuncios y promesas que nunca se concretaron, mientras los incendios siguen ocurriendo.
La situación fue confirmada públicamente desde la propia órbita de Bomberos. Consultada por La Voz de Melo, la oficial Rocío Benítez, jefa del destacamento ubicado en la ciudad capital, sostuvo que “Bomberos hoy no cuenta con los recursos humanos ni técnicos como para habilitar un nuevo servicio en el departamento”. Agregó además que, “pese a que el riesgo es inminente, la estadística no justifica la urgencia”.
Una afirmación que generó fuerte malestar en la comunidad, ya que contrasta con la realidad que se vive en la zona y con los reiterados episodios de incendios registrados en los últimos años.
La ausencia de un destacamento propio obliga a Aceguá a depender de cuarteles ubicados a decenas de kilómetros, con demoras inevitables en la respuesta ante emergencias. No se trata solo de pérdidas materiales: la falta de presencia permanente de Bomberos expone directamente la seguridad, las viviendas y las fuentes de trabajo de la población.
El contraste con lo que ocurre del otro lado de la frontera es contundente. Según informó el medio brasileño Bagé Agora, el alcalde de Aceguá (Brasil), Marcus Aguiar, junto a la diputada estadual Adriana Lara, mantuvo una reunión con autoridades del gobierno estadual para avanzar en la instalación de un puesto avanzado de Bomberos. Durante el encuentro se plantearon los serios problemas de respuesta ante emergencias, agravados por tres incendios ocurridos recientemente, que provocaron daños significativos a empresas locales.
Actualmente, el cuartel más cercano del lado brasileño se encuentra en Bagé, a unos 70 kilómetros, una distancia que compromete seriamente los tiempos de respuesta. Como resultado de la reunión, se resolvió avanzar en un estudio técnico conjunto con el cuerpo de Bomberos para evaluar la viabilidad del proyecto. Además, la Cámara de Concejales de Aceguá impulsa gestiones y busca incluso articulación con autoridades uruguayas para permitir la presencia de Bomberos en la zona.
Mientras Brasil estudia, gestiona y avanza, del lado uruguayo Aceguá sigue sin ser prioridad. El fuego no reconoce fronteras, pero la falta de decisiones sí. Y una vez más, la comunidad queda atrapada entre una urgencia real y un Estado que responde con estadísticas, no con soluciones.
Aceguá no reclama privilegios. Reclama lo mínimo: una herramienta básica para proteger vidas, bienes y trabajo. Cada año que pasa sin respuestas no es solo una demora administrativa, es una responsabilidad que se acumula frente a una realidad que no espera.
