
La escena fue digna de una caricatura, pero ocurrió en la Laguna Merín. Una camioneta terminó arriba de grandes piedras en un cantero central, desafiando la lógica, el sentido común y cualquier manual de conducción moderna.
Por suerte, no se habrían registrado personas lesionadas. Más allá del susto y de la postal insólita, el episodio no dejó consecuencias físicas aparentemente, aunque sí una foto que rápidamente despertó comentarios y sonrisas.
En cuanto a las certezas, pocas. Las autoridades no pudieron confirmar quién conducía el vehículo, ni explicar con precisión cómo terminó en esa posición. Lo único claro es que no hubo pies asomando por el piso, como en Los Picapiedras, aunque la comparación fue inevitable.
El ingenio popular hizo el resto. Entre bromas y chicanas, se descartó a Pablo Mármol y también a Pedro Picapiedra, aunque sin pruebas concluyentes.

