A la sombra de la cárcel, vendía sol en Lago Merín: ¿cómo operaba la estafa de cabañas fantasma?

Lo que parecía una simple oferta de alquiler para disfrutar unos días en Lago Merín terminó siendo una estafa cuidadosamente repetida. Detrás de las publicaciones que prometían descanso y verano en el balneario arachán estaba un hombre que ni siquiera estaba libre: operaba desde la cárcel.
La maniobra fue desarticulada tras una investigación policial denominada Operación “Cabaña”, llevada adelante por el Departamento de Delitos Informáticos de la Jefatura de Policía de Cerro Largo, luego de varias denuncias de personas que aseguraban haber sido engañadas al intentar alquilar una cabaña en el balneario.
El mecanismo era simple y aprovechaba la confianza que generan las redes sociales. El autor publicaba en Facebook anuncios ofreciendo supuestas cabañas para alquilar durante la temporada. Las fotos resultaban atractivas y el trato parecía normal: fechas, precios y disponibilidad.
Una vez que los interesados se comunicaban, el hombre acordaba el alquiler y solicitaba una transferencia de dinero como seña para asegurar la reserva. En algunos casos incluso pedía el pago completo de la estadía.
Las víctimas realizaban el depósito creyendo haber asegurado sus vacaciones.
El engaño recién quedaba al descubierto cuando los turistas llegaban a Lago Merín en la fecha pactada y descubrían que la cabaña ofrecida no existía o que la propiedad nada tenía que ver con la publicación.
Para entonces, el dinero ya había sido transferido.
La investigación permitió determinar que los pagos terminaban en una cuenta de la plataforma Mi Dinero, vinculada al responsable de la maniobra. El seguimiento de los movimientos financieros y el análisis de las denuncias permitieron establecer al menos nueve episodios de estafa registrados en el Sistema de Gestión de Seguridad Pública, con víctimas en distintos puntos del país, principalmente Montevideo, Canelones y Cerro Largo.
Pero el dato más llamativo de la investigación fue que el autor de la maniobra ya se encontraba recluido en el sistema penitenciario por delitos vinculados a estupefacientes.
Finalmente, tras ser conducido ante la Justicia, César Torres Bica, de 32 años, fue condenado como autor penalmente responsable de un delito continuado de estafa.
La Justicia le impuso 10 meses de prisión, pena que comenzará a cumplirse una vez que finalice la condena que actualmente cumple en la Unidad Nº4 del Instituto Nacional de Rehabilitación.
Desde la Policía se exhorta a la población a extremar precauciones al momento de alquilar inmuebles a través de redes sociales, recomendando verificar la existencia real de la propiedad y la identidad del arrendador antes de realizar cualquier transferencia de dinero.
Porque en este caso, mientras las víctimas creían estar reservando unos días de descanso frente al lago, quien les prometía sol y vacaciones seguía, literalmente, a la sombra de una celda.