Perú elige presidente entre 35 candidatos en clima de fragmentación

Perú celebra este domingo unas elecciones generales sin precedentes, con 35 candidatos presidenciales en contienda y un trasfondo de profunda inestabilidad institucional. El país busca elegir a su noveno jefe de Estado en apenas diez años, reflejo de una crisis política persistente que ha erosionado la confianza ciudadana y debilitado la gobernabilidad.
Más de 27,3 millones de electores están habilitados para votar, incluyendo 1,2 millones en el exterior, en un proceso que se extenderá durante diez horas y cuyo escrutinio podría prolongarse varios días debido a la complejidad del sistema electoral.
Fragmentación extrema y balotaje casi asegurado
La dispersión del voto entre decenas de candidaturas hace prácticamente inevitable una segunda vuelta. Sin embargo, la incertidumbre es alta: una proporción significativa del electorado decide su voto en los últimos días, lo que dificulta anticipar qué dos figuras avanzarán al balotaje.
Entre los nombres con mayores probabilidades figuran:
Keiko Fujimori, referente de la derecha y heredera del fujimorismo, que busca la presidencia tras tres derrotas en segunda vuelta.
Rafael López Aliaga, empresario ultraconservador con discurso confrontacional.
Ricardo Belmont, exalcalde de Lima con perfil populista.
Carlos Álvarez, figura mediática que irrumpe desde el entretenimiento hacia la política.
La diversidad de perfiles —desde políticos tradicionales hasta outsiders— evidencia la crisis de representación que atraviesa el sistema partidario peruano.
Reforma institucional y tensiones democráticas
Estos comicios introducen cambios relevantes. Tras más de tres décadas, Perú retornará a un Congreso bicameral con 60 senadores y 130 diputados, pese a que en un referéndum de 2018 la ciudadanía rechazó esa reforma. Esta decisión reabre el debate sobre la legitimidad de las reformas institucionales y la desconexión entre clase política y electorado.
Además, el proceso incorpora medidas extraordinarias de custodia electoral: unas 453 toneladas de material de votación serán resguardadas hasta la proclamación oficial de resultados, en respuesta a denuncias de fraude sin pruebas en la elección anterior.
Observación internacional y garantías
El desarrollo electoral cuenta con una amplia supervisión internacional, incluyendo misiones de la Unión Europea y de la Organización de los Estados Americanos, en un intento por reforzar la credibilidad del proceso.
Con información de Agencias
Montevideo Portal