El eco de un disparo: hace 22 años recibió un balazo en clase y hoy revive el miedo

Las recientes amenazas de tiroteos en centros educativos volvieron a poner sobre la mesa un tema que golpea de cerca a la sociedad. Esta vez, fue la dirigente política Fiorela Buzeta quien, a través de sus redes sociales, compartió un testimonio personal que sacudió a muchos.
“Hace 22 años recibí una bala en mi liceo, en el salón de clase”, escribió, recordando un episodio que marcó su vida. La situación actual, con advertencias de posibles ataques en liceos, le reavivó sensaciones que creía superadas: “Me devolvieron el miedo, la angustia y la impotencia”.
En su mensaje, Buzeta apuntó tanto a los jóvenes como a los adultos, con un llamado claro a no minimizar lo que está ocurriendo. “Las armas no son un juguete. Son un camino directo al dolor”, expresó, en una reflexión que también cuestiona el contexto social actual.
Para la dirigente de izquierda, el problema no es aislado. Señaló que la violencia se ha vuelto cotidiana: “Está en la calle, en la política, en el fútbol, en casa”. Y agregó que los adolescentes terminan reflejando lo que la sociedad naturaliza.
Desde su rol como mujer y figura política, aseguró que no piensa mantenerse al margen. “No puedo mirar para el costado”, afirmó, adelantando que recorrerá barrios y centros educativos para dialogar y compartir su experiencia.
Además, sostuvo que la solución no pasa únicamente por reforzar la seguridad: “Esto no se resuelve con policías en la puerta. Se resuelve hablando, escuchando, encontrándonos”. En ese sentido, planteó la necesidad de un abordaje integral que involucre educación, salud y seguridad.
Buzeta cerró su mensaje con una definición que resume su postura: apostar a transformar el dolor en acción. “En la sociedad que quiero no hay lugar para el miedo ni las balas”, concluyó.
Cabe recordar que la propia Fiorela Buzeta fue víctima de un hecho de violencia armada dentro de un liceo hace más de dos décadas, cuando recibió un disparo en pleno salón de clases que le generó una lesión medular, un episodio que hoy vuelve a cobrar relevancia en medio de la preocupación por la seguridad en los centros educativos.
