Inale gestionará apoyo para productores de Coleme tras el cierre de la histórica cooperativa
El cierre definitivo de la Cooperativa de Lechería de Melo (Coleme), resuelto por los socios mediante la votación de la disolución de la institución y su presentación a concurso de acreedores, sigue generando repercusiones en todo el sector lechero. En ese contexto, el presidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale), Ricardo de Izaguirre, aseguró este jueves que se realizarán gestiones ante el Estado para procurar algún tipo de apoyo para los productores afectados.
En diálogo con el programa Tiempo de Todos de La Voz de Melo, De Izaguirre señaló que la prioridad inmediata es encontrar alternativas para los remitentes de leche que quedarán sin planta receptora tras el cese de actividades de Coleme. El jerarca recordó además la experiencia reciente de la cooperativa Calcar, donde distintos organismos públicos intervinieron para acompañar a los productores en la transición generada por la crisis de esa empresa, y sostuvo que se buscará avanzar en mecanismos similares para los tamberos de Cerro Largo.
Como ya hemos informado, la situación de Coleme se volvió irreversible luego de varios años de dificultades económicas, una fuerte reducción en el volumen de leche remitida y una deuda con productores que “ronda los 23 millones de pesos”, según confirmó el presidente de INALE. Actualmente, apenas una docena de tamberos permanecía entregando leche a la planta, que procesaba alrededor de 6.500 litros diarios, un volumen considerado insuficiente para sostener la estructura industrial.
Mientras tanto, continúan las gestiones para que la producción de los remitentes pueda ser absorbida por otras industrias, evitando así la pérdida de leche y procurando dar continuidad a la actividad de los establecimientos.
Por otra parte, desde el ámbito sindical también se expresó preocupación por las consecuencias laborales y productivas del cierre. En declaraciones al semanario La Mañana, el dirigente de la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea, Robert Labruna, sostuvo que el caso de Coleme se enmarca en un proceso de desindustrialización del norte del país. El dirigente afirmó además que en la empresa “ya no había sindicato” y que los trabajadores afiliados se encontraban en seguro de paro extendido, señalando que ello “desmitifica que una fábrica cierre por culpa del sindicato”.
Fundada en 1932, Coleme fue la cooperativa láctea más antigua del Uruguay y durante décadas constituyó uno de los principales motores productivos de Cerro Largo. Su cierre marca el final de una institución histórica para la lechería nacional y abre una etapa de incertidumbre para productores, trabajadores y toda la cadena vinculada a la actividad en el noreste del país.