Crisis interna obligó a Orsi a quedarse y no acompañar a Uruguay al Mundial; en su lugar asistirá el canciller
En el gobierno lamentan que los recientes eventos locales terminen "opacando la posibilidad de participar en el escenario donde se juegan grandes partidas", dijo una fuente oficial.

En el transcurrir de unos pocos días el presidente Yamandú Orsi tomó una decisión y luego la opuesta: el 4 de junio dijo que iba a asistir al partido inaugural de la selección uruguaya en la Copa Mundial de Fútbol —el próximo 15 de junio, en el Hard Rock Stadium de Miami (Estados Unidos), contra Arabia Saudita. Pero dos días después declaró que, tras darle “vueltas en la cabeza” al asunto, estaba “más para no ir”. Para ese momento el Parlamento ya tenía en sus manos la solicitud de autorización del viaje, el que quedó sin efecto este lunes, cuando el propio mandatario, finalmente, envió otra nota, de la que informó El País, dejando a la anterior “sin efecto“.
Esta decisión, comentaron a El País integrantes de su entorno en Presidencia y en la Cancillería, tiene por un lado razones de agenda y las que el propio Orsi esgrimió el sábado cuando dio a conocer sus primeras dudas —destacó entonces que entre los “dolores de cabeza” a atender en Uruguay estaban la Rendición de Cuentas que su gobierno entregará a los parlamentarios a fines de mes y un proyecto de ley sobre competitividad—, pero también aquellas vinculadas a la reciente crisis política que atravesó el mandatario.
Es decir, afirmaron fuentes oficiales, la resolución de Orsi no puede leerse sin tener presente las marcas todavía frescas de la batalla interna —porque las críticas provinieron de la oposición pero también en filas del oficialismo— desatada a raíz de sus explicaciones en diferentes momentos sobre cómo adquirió la camioneta Hyundai Santa Fe que compró una semana antes de asumir el mando con un descuento de US$ 25 mil —y que el mandatario buscó dejar atrás al comunicar, el martes 3 ante un grupo de periodistas —en un encuentro en el que estuvo presente El País—, la donación del vehículo a la educación pública.
El pretexto oficial, que consta en la nota que envió a la presidenta del Senado, Carolina Cosse, apunta a “razones de fuerza mayor”, pero lo cierto es que en el Poder Ejecutivo dan por sentado que los recientes “eventos locales“, que implicaron varios cuestionamientos de la oposición —y un pedido de “cuidar la institucionalidad” trasladado a algunos de sus referentes por parte del secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, que fuera informado por El País—, incidieron en la definición del mandatario de evitar participar de un evento de alta importancia para la Cancillería de Mario Lubetkin.
“El escenario local le terminó opacando la posibilidad de participar en el escenario donde se juegan grandes partidas”, lamentó en este sentido una fuente del gobierno.
Incluso más, porque para la política exterior planificada en el Palacio Santos el viaje de Orsi llegó a representar una oportunidad de esas difíciles de dejar: que el presidente uruguayo pudiera tener un encuentro con el mandatario estadounidense Donald Trump.
Esto, finalmente, se descartó incluso antes de que Orsi decidiera no asistir a la Copa Mundial, debido a que Trump no podía hacerse presente en los alrededores de Miami en las fechas en que el uruguayo estipulaba que estaría en Florida.
“Hay que entender las agendas”
El canciller Lubetkin ya había hecho declaraciones el fin de semana partiendo de la base de que Orsi viajaría con él al principal evento del año. De hecho, había explicado que Orsi cumpliría con la cita respondiendo a una “presión muy fuerte del presidente de la FIFA, (Gianni) Infantino” a los jefes de Estado de las selecciones clasificadas. “Creo que le va a resultar muy difícil al presidente no ir —había dicho también Lubetkin—, por lo menos no ir al primer partido, al del día 15, entre Uruguay y Arabia Saudita“.
Con la negativa de Orsi ya sobre la mesa, Lubetkin volvió a dialogar con la prensa este lunes, en donde pidió comprensión ante brusco cambio de parecer del jefe de Estado: “Hay que entender las agendas de los presidentes”.
Asimismo, el canciller —que sí viajará y será el rostro institucional fijo del Estado uruguayo en el Mundial— se refirió a un evento de promoción empresarial que tendrá lugar el 17 de junio en Miami, y que el gobierno buscará bautizar como “el día uruguayo“, siguiendo una recomendación que, dijo, proviene de “los empresarios que trabajan con Estados Unidos”.
“(Es) algo parecido a lo que hacen los argentinos, que lo llaman la semana argentina. Entonces, como todavía no pudimos madurar la semana, vamos a empezar con el día. Y lo pegamos al clima del Mundial y el clima del partido”, agregó el ministro de Relaciones Exteriores, que calificó a esta actividad como de “fortísima promoción de los productos uruguayos”. “La imagen de Uruguay en Estados Unidos va a ser muy potente”.
Sobre el vínculo comercial con los norteamericanos, Lubetkin destacó el crecimiento de las exportaciones de carne —un 30% en el último año—, así como la importación de petróleo estadounidense, que ya alcanza el 50% de lo que adquiere Uruguay.
EL PAIS