“El monopatín es todo cuerpo”: nuevo choque expone riesgos de estos vehículos

Un nuevo siniestro de tránsito con participación de un monopatín eléctrico volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad de quienes utilizan este tipo de vehículos para desplazarse por la ciudad.
El hecho ocurrió en la intersección de 18 de Julio y Del Pilar, donde un automóvil Suzuki, Mat. EMD 3768, colisionó con un monopatín. El conductor del vehículo resultó ileso, mientras que la jovencita que circulaba en el monopatín sufrió lesiones de baja entidad.
Aunque el accidente no dejó consecuencias graves, el hecho pone en alerta a las autoridades de tránsito.
“El monopatín es todo cuerpo”, suelen señalar especialistas en seguridad vial para describir el principal problema de estos vehículos: la casi inexistente protección para sus ocupantes. A diferencia de automóviles o motocicletas, cualquier caída o impacto recae directamente sobre la persona que lo conduce.
Desde el área de tránsito de la comuna, si director, Wshington Barreto, reconoce que los monopatines se han convertido en uno de los grandes desafíos para el control vial. Muchos de estos vehículos circulan sin una reglamentación específica o sin cumplir requisitos mínimos de seguridad, mientras que algunos modelos pueden alcanzar velocidades cercanas a los 70 kilómetros por hora.
A ello se suma una realidad cada vez más frecuente en las calles de la ciudad: menores de edad utilizándolos en la vía pública e incluso dos personas trasladándose simultáneamente en un mismo equipo.
El siniestro registrado en esta céntrica esquina vuelve a instalar la discusión sobre la necesidad de establecer reglas claras para su circulación y reforzar las medidas de prevención. Mientras su uso continúa creciendo, especialistas insisten en que la convivencia con el resto del tránsito exige extremar los cuidados. El uso de casco, elementos reflectivos durante la noche, respetar las normas de circulación y evitar transportar más de una persona son algunas de las recomendaciones básicas para reducir riesgos.
Más allá de la responsabilidad de los conductores de monopatines, también se recuerda a automovilistas y motociclistas la importancia de prestar especial atención a estos vehículos, cuyo tamaño reducido muchas veces dificulta su visualización. En la vía pública, una maniobra prudente o unos segundos más de atención pueden marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.

