Estudio revela que las ratas de Nueva York mutaron y resisten mejor los pesticidas

Las ratas y ratones que habitan en ciudades del noreste de Estados Unidos, incluida Nueva York, desarrollaron mutaciones genéticas que los vuelven más resistentes a algunos de los pesticidas más utilizados para combatirlos, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Rutgers.
La investigación analizó el ADN de 147 ejemplares de ratones comunes y ratas noruegas capturados en zonas urbanas de Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania y Washington DC.
Los científicos centraron su trabajo en el gen Vkorc1, cuyas mutaciones han sido asociadas previamente con la resistencia a los rodenticidas anticoagulantes empleados habitualmente en el control de plagas.
Mutaciones cada vez más frecuentes
Los resultados mostraron que el 84% de los ratones estudiados portaba al menos una mutación vinculada a la resistencia a los pesticidas, mientras que el 70% presentaba otras alteraciones genéticas que también favorecen su supervivencia frente a estos productos.
En el caso de las ratas pardas o noruegas, el 35% de los ejemplares analizados tenía una mutación específica del gen Vkorc1 relacionada con la resistencia.
“Descubrimos que la resistencia parece estar mucho más extendida entre los ratones comunes de lo que sabe la gente”, explicó Jin-Jia Yu, autor principal del estudio.
Una carrera evolutiva contra los humanos
Según los investigadores, el fenómeno es consecuencia de décadas de uso de rodenticidas.
Los animales que nacen con mutaciones que les permiten sobrevivir al contacto con estos productos tienen mayores posibilidades de reproducirse y transmitir esas características a las siguientes generaciones.
La Universidad de Rutgers describió el proceso como parte de una larga competencia evolutiva entre los seres humanos y uno de sus adversarios urbanos más persistentes.
Nueva York es uno de los ejemplos más notorios de esta problemática. La ciudad incluso creó programas específicos de salud pública y cargos dedicados al control de la población de roedores debido al impacto que tienen sobre la vida urbana.
Los ratones se adaptan más rápido
El estudio sugiere además que los ratones pueden desarrollar resistencia con mayor rapidez que las ratas debido a diferencias en su comportamiento.
Mientras los ratones suelen ser más curiosos y propensos a probar alimentos desconocidos, incluidos los cebos con veneno, las ratas suelen mostrarse más cautelosas frente a nuevos elementos en su entorno.
Esa exposición más frecuente a los rodenticidas habría acelerado la selección natural de individuos resistentes entre las poblaciones de ratones.
Nuevas estrategias para combatir plagas
Ante esta realidad, los investigadores recomiendan que las autoridades y las empresas de control de plagas no dependan exclusivamente de productos químicos.
Entre las medidas sugeridas figuran sellar puntos de acceso a edificios, mejorar las condiciones de higiene urbana, eliminar refugios potenciales para los roedores y utilizar trampas cuando sea necesario.
Los especialistas consideran que comprender cómo se distribuyen estas mutaciones permitirá diseñar estrategias más efectivas para controlar una plaga que continúa siendo un desafío para las grandes ciudades.
El estudio fue elaborado por el Departamento de Entomología de la Facultad de Ciencias Ambientales y Biológicas de la Universidad de Rutgers y publicado en abril en la revista científica Pest Management Science.
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