
La decisión de ONFI de mantener la disputa del partido entre Cerro Largo y Tacuarembó, pese a las intensas lluvias, las advertencias meteorológicas —que incluso alcanzaron el nivel naranja— y el mal estado del campo de juego, pasó a ser foco de cuestionamientos.
Una de las voces más críticas fue la de Gustavo Lucas, entrenador de fútbol y padre de una de las jugadoras de Cerro Largo, quien cuestionó que la organización haya priorizado el cumplimiento del calendario por encima de la seguridad de las niñas.
“A 400 kilómetros resolvieron que se jugara sin considerar a las niñas”, expresó, en alusión a la dirigencia de ONFI.
Lucas recordó que el encuentro estaba previsto para las 15:30 horas en Tacuarembó, luego fue postergado una hora, más tarde dos y finalmente comenzó sobre las 18:00. Sin embargo, aseguró que el estado de la cancha seguía siendo muy deficiente.
“Ni siquiera cuando fui jugador me tocó jugar en esas condiciones”, afirmó.
El entrenador y el futbolista profesional, insistió en que su crítica no está vinculada al resultado del partido, sino a una decisión organizativa que, a su entender, expuso innecesariamente a las futbolistas. “La cancha estaba en pésimas condiciones. Esto no tiene nada que ver con el resultado; se trata de cuidar a las niñas”, sostuvo.
Las declaraciones vertidas al programa Tiempo de Todos de la Voz de Melo, vuelve a poner bajo la lupa los protocolos de ONFI para resolver la disputa o suspensión de partidos en jornadas con condiciones meteorológicas adversas, un aspecto que varios actores del fútbol infantil consideran debe tener como prioridad absoluta la seguridad de los niños y niñas.