Efecto lluvia: FLORECE UN GRAN BASURAL FLOTANTE
Ante la falta de acción frente a semejante daño a la naturaleza y la mirada pasiva de los organismos competentes, fundamentalmente del Ministerio de Ambiente, la limpieza y desobstrucción del cauce principal del Conventos, habría llegado con las lluvias del pasado 27 de junio.
A lo largo de su espejo principal (el que no supera los 2 km. de extensión) ubicado entre el puente carretero y la represa, el arroyo Conventos muestra acumulación de basura en distintos sectores, fundamentalmente en la superficie del agua, donde junto a camalotes, repollos y algas; botellas, nylon y hasta un colchón flotando, pasan a decorar la naturaleza muerta de un arroyo que florece y muere al mismo tiempo.
Mucho antes de desembocar en el Río Tacuarí, el curso de agua se ve fatal sin que los que cobran para cuidarlo, digan: “presente”.
Con el paso de los años, el agua del Conventos dejó de ser cristalina y pasó a tener ese tono oscuro o verdoso (dependiendo la época del año) que impide ver el fondo en los lugares que no son profundos.
La imagen más recordada de estos últimos tiempos, posiblemente sea la que se repitió en el verano, donde peces y más peces aparecían flotando en sus aguas afiebradas, sin que algunos ni siquiera posaran su mirada, tal vez para evitar el espectáculo desagradable.
OTRA VEZ PECES FLOTANDO, BOQUEANDO O MUERTOS EN EL CONVENTOS
EL ARROYO MÁS LINDO Y MENOS CUIDADO DE MELO, SIGUE SORPRENDIENDO
LA ANGUSTIA DEL AGUA QUIETA